Más de 40 días pasaron desde la última intervención.
Alguno se preguntará por qué pasé de postear relativamente seguido a no hacerlo en tanto tiempo. Y la respuesta a esa pregunta es bien simple...
Esta pantomima de imbecilidad coherente, con ínfulas de arte donde en realidad hay estafas varias, nació como parte de un proyecto bien claro: lograr algunos “algo” y resonar con algunos “alguien”; y he de decir, en un arranque de sinceridad abismal y fastuosa, que lo resultados fueron bastante satisfactorios.
Gran parte de los “algo” ya son tan internamente míos que no me los sacarán ni a la fuerza... y los no logrados fueron reemplazados por otros diferentes o de menor vuelo, ya que no se puede alcanzar el sendero de la certeza sensible sin andar primero por los valles de la aceptación inoperante del ser superfluo, humano e incompleto.
Y los “alguien” resonaron cada uno a su manera, en mayor o menor cercanía y con distintas intensidades... pero agradezco a todos esos “alguien” por haber estado de alguna forma.
Por estos devenires algoalguienados es que con el correr del tiempo fui menguando la carga, adaptándola a las necesidades puntuales del cada quien... entendiendo por “cada quien” al cuándo y por qué de mis necesidades. Es decir, hice lo que se me dio la gana en función de lo que sentía...
Pero también debo reconocer que desde el principio hubo un “algo” y un “alguien” que no me dejaban apartarme del proyecto primigenio, reclamando mi presencia aunque sea esporádica y mediocre. Esas dos piezas -de las más importantes e imprescindibles del megalómano plan- seguían ahí con la misma intensidad de siempre, exigiendo un más que merecido esfuerzo para que la meta se cumpliera; hasta que hace algo más de un mes comenzaron, por motivos que no tiene sentido enunciar, a perder fuerza a pasos agigantados... sumiéndome en la duda sobre qué cojones debía hacer con el proyecto ya tantas veces mencionado, ya que ambos -el “algo” y el “alguien”- eran parte fundamental en la formulación original.
Pues bien... hoy se cumple una semana del día en que ambos pasaron de ser muertos vivos a muertos muertos... y ayer pude sellar legalmente su partida de defunción con notario tácito y todo. Loquísimo, el primer martes sin terapia “tatiana” en casi 10 meses terminó siendo el más revelador de todos los martes del año.
Así que, no quedando ni “algos” ni “alguienes” originales por los que sentir el presente, me aboqué a la tarea de decidir qué coños debía hacer con varias cosas... esta gilada entre ellas; y luego de pensarlo un tiempo, aquí me tienen volviendo a las pistas con espíritu renovado.
Por lo menos hasta la próxima vez que me quede sin combustibles musoinspiradores.
Por lo pronto, les dejo la promesa de que mañana colgaré un poemitaril textito que surgió de una que otra charla con alguno de los “alguien” sobre los “algos” en cuestión... a ustedes les dejo el reconocerse o no en las líneas que lo forman......................
miércoles, 28 de enero de 2009
jueves, 18 de diciembre de 2008
piruletes pirulaicos de pirulos pirulianos
un fantasma regurgita las verdades del palurdo
el dolor el desamparo el poder de los más necios
ese beso que imposible se le escapa al petulante
y se le torna fugaz mas lo espera con locura
ese amor imperturbable como amor de niño puro
amor de viejas paquetas que no saben del amor
hay un hombre que le espera con ribetes femeninos
dando besos al pasar con mil gatos vagabundos
en su cuerpo que de a orquillas engalana sus preceptos
perturbando los sentidos con hígados y palabras
una noche fría y turbia una noche melancólica
noche abierta noche bella escurridiza y sincera
nada hay sobre la tierra más cruel que una femina
que se siente congraciada por mediocres caballeros
pero a la vez cuan hermosa es también aquella dama
que graciosa cortesana no se entrega sin pelear
mujeres para olvidar las mujeres de temer
las mujeres sin poder pero con autoridad
las propuestas denegadas las verdades no sinceras
dilatan lo pretendido lo vuelven insatisfecho
destruyen lo deseado inmolando libertades
denotan lo nunca visto con ínfulas zalameras
ese juego perturbante ese juego temeroso
tan nefasto y peligroso como hermoso es ese juego
el rechazo de lo dicho la negación del sentir
operan contra el sujeto y se llevan lo posible
hacen tripas corazón hacen bulla y alharaca
simbronean cual planeadas las ofertas rigurosas
demasiado mentirosas de mentiras indigentes
de mentiras insurgentes dulcemente mentirosas
para quien llora soberbia o vivencia el desamparo
y descubre el psicoanálisis como fuente de deseos
de goces si no profundos por lo menos perentorios
de recuerdos imposibles y placeres enterrados
el pasado reprimido fue pasado imperturbable
su pasado protector que alguna vez ha pasado
como un edipo cornudo que llora su llanto eterno
el tanguero cimarrón cabalga por esos lares
del suburbio al arrabal con corazón altanero
canta cosas incantables y al Supremo le demuestra
la belleza de lo bello la belleza de lo absurdo
belleza desperdiciada por no contemplar lo bello
y retorna a su covacha ya no a sufrir su vida
ni tampoco su desdicha ni el cojonudo fracaso
hoy resuena lo impoluto de vivenciar utopías
y luchar por lo imposible en sideral cosmogonía
con fantasías de amistad fantasea con amar
fantaseando soledades fantasea libertad
el dolor el desamparo el poder de los más necios
ese beso que imposible se le escapa al petulante
y se le torna fugaz mas lo espera con locura
ese amor imperturbable como amor de niño puro
amor de viejas paquetas que no saben del amor
hay un hombre que le espera con ribetes femeninos
dando besos al pasar con mil gatos vagabundos
en su cuerpo que de a orquillas engalana sus preceptos
perturbando los sentidos con hígados y palabras
una noche fría y turbia una noche melancólica
noche abierta noche bella escurridiza y sincera
nada hay sobre la tierra más cruel que una femina
que se siente congraciada por mediocres caballeros
pero a la vez cuan hermosa es también aquella dama
que graciosa cortesana no se entrega sin pelear
mujeres para olvidar las mujeres de temer
las mujeres sin poder pero con autoridad
las propuestas denegadas las verdades no sinceras
dilatan lo pretendido lo vuelven insatisfecho
destruyen lo deseado inmolando libertades
denotan lo nunca visto con ínfulas zalameras
ese juego perturbante ese juego temeroso
tan nefasto y peligroso como hermoso es ese juego
el rechazo de lo dicho la negación del sentir
operan contra el sujeto y se llevan lo posible
hacen tripas corazón hacen bulla y alharaca
simbronean cual planeadas las ofertas rigurosas
demasiado mentirosas de mentiras indigentes
de mentiras insurgentes dulcemente mentirosas
para quien llora soberbia o vivencia el desamparo
y descubre el psicoanálisis como fuente de deseos
de goces si no profundos por lo menos perentorios
de recuerdos imposibles y placeres enterrados
el pasado reprimido fue pasado imperturbable
su pasado protector que alguna vez ha pasado
como un edipo cornudo que llora su llanto eterno
el tanguero cimarrón cabalga por esos lares
del suburbio al arrabal con corazón altanero
canta cosas incantables y al Supremo le demuestra
la belleza de lo bello la belleza de lo absurdo
belleza desperdiciada por no contemplar lo bello
y retorna a su covacha ya no a sufrir su vida
ni tampoco su desdicha ni el cojonudo fracaso
hoy resuena lo impoluto de vivenciar utopías
y luchar por lo imposible en sideral cosmogonía
con fantasías de amistad fantasea con amar
fantaseando soledades fantasea libertad
jueves, 11 de diciembre de 2008
Instantáneas en el desierto
Pienso en lo que no fue pero pudo ser... en los sueños del pasado que nunca llegaron a cumplirse... sin extrañarlos los extraño, pero sin intentar recuperarlos para cumplirlos... me gusta extrañarlos...
Reniego por lo que no será incluso pudiendo haber sido... tantos planes no podrán ver la luz... tantas cosas no mutarán de ideas a realidades... cuanto zombi dando vueltas...
Sufro por los nombres muertos antes de vivir, abortados por el azar y la mala suerte... ya no tienen lugar en este hermoso mundo sombrío y tan lleno de desgracia... hermosas sombras desgraciadas que no pasarán de eso... Ernesto, Luciana, Constanza, Lucas, Catalina, Camilo, Valentina, Sofía, y tantos mogollones de gentes que ya no son más que recuerdos enterrados...
Añoro las largas travesías psicotrónicas del pasado... quien pudiera tener la experiencia de ahora para volver a los 11, a los 15, los 16, los 18, los 20... que aburrido sería, no se aprendería nada... pero que flor de experimento antropomórfico... bien neo-psicotrónico podría ser eso...
Lloro a mares tan sólo para reírme de la propia idiotez de mi llanto...
Recuerdo a los que ya no están... los recreo en mi imaginación para hacerlos de diferentes formas... los perfecciono agregándoles defectos para volverlos súperhumanos imperfectos...
Actúo un papel diferente para cada semejante... intento ser lo que provocan en lugar de lo que esperan... me dejo influenciar por los demás pero sin dejar de ser yo mismo...
Disfruto de caminar solitario por la calle mirando a la gente que pasa a mi lado... observándola más de la cuenta... me les quedo mirando, interactuando con ellos... besando a un desconocido en la mejilla sin quedarme a esperar su reacción...
Juro lo injurable... prometo lo imposible... declaro inverosimilitudes...
Me enrosco angustiado por no hacer ese pedido que me sacaría de la angustia... pero no lo hago porque me sacaría la angustia en forma muy angustiante... cómo y para qué hacerlo si ya estoy angustiado por la angustia de no querer angustiarme...
Ideo planes para conquistar el mundo y trazo proyectos megalómanos que sólo yo comprendo...
Planto un libro, escribo un hijo, tengo un árbol...
Conquisto a la mujer perfecta para luego plantarla diciendo “hoy no, me duele la cabeza”...
Me enojo con la propia alegría que me produce la tristeza de la propia alegría risueña generada por el más profundo llanto triste emanado de la propia alegría...
Piloto automático... como, leo, escribo, atiendo, me relaciono, estudio, aprendo, enseño, cojo, cago, me pajeo, miro sin ver, escucho sin oír, vivo sin vivir... control manual nuevamente...
Me miro acomplejado, sin saber en el espejo, si lo que veo soy yo, o tan sólo mi reflejo...
Escribo borro leo reescribo metaforizo fotoimprimo en los dedos las ideas de la mente estilizo juego creo de crear creo de creer me ofusco cuando no sale me ofusco cuando sale mal me ofusco cuando sale demasiado bien sigo escribiendo releo nuevamente desecho me arrepiento descargo la repleta papelera de reciclaje abro otro word y recomienzo...
Confío en que me llevará toda una vida pero lograré terminar ese libro que me haga famoso 50 años después de muerto...
Cierro barra abro barra sueño barra imagino barra elimino barra creo barra edito barra dejo fluir barra reconstruyo barra recreo barra barro finales varios...
Gozo culpógenamente haciendo una cita a la que sé que terminaré faltando...
Coloco las piernas en los ginecológicos fórceps de la vida y me muestro tal cual soy para ocultar mi verdadera forma... reemplazo el acting in con acting on... juego con la realidad garabateándola a mi manera para que el mundo la adopte como se le dé la soberana gana...
Me adoro engreído de mi propio narcisismo soberbio, orgulloso de mi pedantería autosuficiente nacida en egolatría egoísta de ser tan creídamente confiado de mi omnisapiencia egocéntrica...
Relato cosas como ésta... abriendo el alma, el corazón, el cerebro y el trastero de los recuerdos pero en forma demasiado discrecional y mentirosa...
Vivo... ni más ni menos que eso...
Creanme que todas son imágenes mías reveladas en crudo... no les mentiría y lo saben... palabra de estafador...
Reniego por lo que no será incluso pudiendo haber sido... tantos planes no podrán ver la luz... tantas cosas no mutarán de ideas a realidades... cuanto zombi dando vueltas...
Sufro por los nombres muertos antes de vivir, abortados por el azar y la mala suerte... ya no tienen lugar en este hermoso mundo sombrío y tan lleno de desgracia... hermosas sombras desgraciadas que no pasarán de eso... Ernesto, Luciana, Constanza, Lucas, Catalina, Camilo, Valentina, Sofía, y tantos mogollones de gentes que ya no son más que recuerdos enterrados...
Añoro las largas travesías psicotrónicas del pasado... quien pudiera tener la experiencia de ahora para volver a los 11, a los 15, los 16, los 18, los 20... que aburrido sería, no se aprendería nada... pero que flor de experimento antropomórfico... bien neo-psicotrónico podría ser eso...
Lloro a mares tan sólo para reírme de la propia idiotez de mi llanto...
Recuerdo a los que ya no están... los recreo en mi imaginación para hacerlos de diferentes formas... los perfecciono agregándoles defectos para volverlos súperhumanos imperfectos...
Actúo un papel diferente para cada semejante... intento ser lo que provocan en lugar de lo que esperan... me dejo influenciar por los demás pero sin dejar de ser yo mismo...
Disfruto de caminar solitario por la calle mirando a la gente que pasa a mi lado... observándola más de la cuenta... me les quedo mirando, interactuando con ellos... besando a un desconocido en la mejilla sin quedarme a esperar su reacción...
Juro lo injurable... prometo lo imposible... declaro inverosimilitudes...
Me enrosco angustiado por no hacer ese pedido que me sacaría de la angustia... pero no lo hago porque me sacaría la angustia en forma muy angustiante... cómo y para qué hacerlo si ya estoy angustiado por la angustia de no querer angustiarme...
Ideo planes para conquistar el mundo y trazo proyectos megalómanos que sólo yo comprendo...
Planto un libro, escribo un hijo, tengo un árbol...
Conquisto a la mujer perfecta para luego plantarla diciendo “hoy no, me duele la cabeza”...
Me enojo con la propia alegría que me produce la tristeza de la propia alegría risueña generada por el más profundo llanto triste emanado de la propia alegría...
Piloto automático... como, leo, escribo, atiendo, me relaciono, estudio, aprendo, enseño, cojo, cago, me pajeo, miro sin ver, escucho sin oír, vivo sin vivir... control manual nuevamente...
Me miro acomplejado, sin saber en el espejo, si lo que veo soy yo, o tan sólo mi reflejo...
Escribo borro leo reescribo metaforizo fotoimprimo en los dedos las ideas de la mente estilizo juego creo de crear creo de creer me ofusco cuando no sale me ofusco cuando sale mal me ofusco cuando sale demasiado bien sigo escribiendo releo nuevamente desecho me arrepiento descargo la repleta papelera de reciclaje abro otro word y recomienzo...
Confío en que me llevará toda una vida pero lograré terminar ese libro que me haga famoso 50 años después de muerto...
Cierro barra abro barra sueño barra imagino barra elimino barra creo barra edito barra dejo fluir barra reconstruyo barra recreo barra barro finales varios...
Gozo culpógenamente haciendo una cita a la que sé que terminaré faltando...
Coloco las piernas en los ginecológicos fórceps de la vida y me muestro tal cual soy para ocultar mi verdadera forma... reemplazo el acting in con acting on... juego con la realidad garabateándola a mi manera para que el mundo la adopte como se le dé la soberana gana...
Me adoro engreído de mi propio narcisismo soberbio, orgulloso de mi pedantería autosuficiente nacida en egolatría egoísta de ser tan creídamente confiado de mi omnisapiencia egocéntrica...
Relato cosas como ésta... abriendo el alma, el corazón, el cerebro y el trastero de los recuerdos pero en forma demasiado discrecional y mentirosa...
Vivo... ni más ni menos que eso...
Creanme que todas son imágenes mías reveladas en crudo... no les mentiría y lo saben... palabra de estafador...
lunes, 8 de diciembre de 2008
El vértigo a lo desconocido
El cambio de lo inmóvil, dos espejos enfrentados al vacío.
Qué más hacer cuando ya se lo intentó todo y nada,
con resultados diversos pero sin llegar al deseado...
resultados vagos e incompletos a fin de cuentas.
El pasado y el presente obnubilan al futuro incomprendido,
lo inmóvil despelleja lo furibundo del cambio drástico.
Sí el ayer nos alecciona y el presente nos complace...
por qué cambiar y arriesgar, nos gusta nuestro camino.
El fantasma de las navidades pasadas volviendo a nosotros,
volviendo para enseñarnos lo difícil del rechazo... el abandono.
El fantasma de las navidades presentes cuidándonos,
cuidándonos mientras nos amarra a costa de todo... lo inmóvil.
Falta uno, el de las navidades futuras visitándonos con codicia,
nos visita para convencernos de que lo incierto es peligroso...
que él que arriesga todo puede ganar pero suele perder;
y las pérdidas pasadas aparecen en el “ring-raje” de la mente.
Constante deja vu torturando los miedos actuales con qué será,
recordando que para ganar hay que animarse a sufrir...
y nos animamos, soñamos con la dinámica de lo desconocido
mientras apostamos todo a futuro sin pensar en padecerlo.
Mas señales mal vistas y límites poco claros nos confunden
e inmolan lo posible en convencidos ahoras bien llevados.
Lo perfecto se arruina aun antes de vivirlo y sopesarlo,
retornándonos de un fogonazo a la estática de lo inmóvil.
El presente es tan cierto, cuidador y placentero
que se torna imposible el pensar en enfrentar lo incierto.
Es tan cómodo el ahora que vivimos sin vivir, sin dinámica...
reímos, amamos y lloramos para recordar que estamos vivos.
Una sola caricia de La Suerte bastaría para juntar coraje
y animarnos al futuro sin pensar en el presente... pero,
cómo jugarse completo cuando no hay nada que ganar.
No lo sé, pero no seré yo quien renuncié a intentarlo.
Qué más hacer cuando ya se lo intentó todo y nada,
con resultados diversos pero sin llegar al deseado...
resultados vagos e incompletos a fin de cuentas.
El pasado y el presente obnubilan al futuro incomprendido,
lo inmóvil despelleja lo furibundo del cambio drástico.
Sí el ayer nos alecciona y el presente nos complace...
por qué cambiar y arriesgar, nos gusta nuestro camino.
El fantasma de las navidades pasadas volviendo a nosotros,
volviendo para enseñarnos lo difícil del rechazo... el abandono.
El fantasma de las navidades presentes cuidándonos,
cuidándonos mientras nos amarra a costa de todo... lo inmóvil.
Falta uno, el de las navidades futuras visitándonos con codicia,
nos visita para convencernos de que lo incierto es peligroso...
que él que arriesga todo puede ganar pero suele perder;
y las pérdidas pasadas aparecen en el “ring-raje” de la mente.
Constante deja vu torturando los miedos actuales con qué será,
recordando que para ganar hay que animarse a sufrir...
y nos animamos, soñamos con la dinámica de lo desconocido
mientras apostamos todo a futuro sin pensar en padecerlo.
Mas señales mal vistas y límites poco claros nos confunden
e inmolan lo posible en convencidos ahoras bien llevados.
Lo perfecto se arruina aun antes de vivirlo y sopesarlo,
retornándonos de un fogonazo a la estática de lo inmóvil.
El presente es tan cierto, cuidador y placentero
que se torna imposible el pensar en enfrentar lo incierto.
Es tan cómodo el ahora que vivimos sin vivir, sin dinámica...
reímos, amamos y lloramos para recordar que estamos vivos.
Una sola caricia de La Suerte bastaría para juntar coraje
y animarnos al futuro sin pensar en el presente... pero,
cómo jugarse completo cuando no hay nada que ganar.
No lo sé, pero no seré yo quien renuncié a intentarlo.
lunes, 1 de diciembre de 2008
Si hubiera que elegir... mejor mal acompañado que completamente solo
Seis horas y cincuenta y dos minutos
pasadas las medianoches
en los Acantilados de la Soberbia,
la mejor hora para alegrarse de estar triste.
Los pedantes se arrepienten de su condición
mas no se redimen,
disfrutan de cargar su piedra de castigo
mientras hordas de silfos danzan
al son de aires huracanados.
De la agonía a la miseria manicótica,
los pedantes se pasean de la sala al living
en los Acantilados de la Soberbia...
sacándose pelusas de su adorado pupo
mientras se miran maravillados en su espejo mágico:
“espejito, espejito.............”,
“.........tu amo” se responden a sí mismos.
Comienzan el día sin haber acabado el anterior,
los pedantes en los Acantilados de la Soberbia...
no duermen que ya desperezan,
viviendo una vigilia de sueño atrasado;
miedo a dormir, pánico a la locura de soñar,
de despertar 15 años después
en la cama de un nosocomio público con
esquizofrenia diagnosticada
por el hada de los dientes.
Sueñilia de pedantes orgullosos,
aun convencidos de su impronta respetable
motivada por su magnetismo animalesco.
Futuro trágico el del león herbívoro,
viejo y agotado pero regalando consejos
que nadie quiere oír;
su voz le gusta más que la ajena, la oye embelesado...
se oye masturbatoriamente como sabiéndolo todo,
creyéndose grandilocuentemente locuaz pero
condenado al Infierno por su soberbia,
a pasar una eternidad en los Acantilados de la ídem.
Futuro trágico el del león herbívoro
dejado por la propia manada;
extraña su otrora autoridad ciudadana,
su autoritaria forma de expresarse
prepotente y sinuosa.
Sufre a su pesar la falta de respeto que siente...
“ingratos, justo a mí que los protegí y ayudé”
dirá a diestra y siniestra
buscando alguien que lo escuche,
alguien que lo abrace,
...guien que lo perdone,
...ien que lo quiera,
...n que lo mate al menos para no estar solo.
Le duele su soledad,
le pesa en las rodillas encorvándolo
cual oxidado mecano rechazado por el tiempo.
Cae rendido, hincado ante el horizonte
nunca antes contemplado;
en su gran orgullo de falso sapiente,
el horizonte sólo era una línea imaginaria
más allá de su ombligo ya vaciado de pelusas.
“No me abandones, Señor” grita besando el suelo
humillando su propia carcasa soberbia,
“no soporto la soledad,
necesito tu compañía, alguna compañía, alguna.
Me creí omnipotente y me descubro abandonado,
mas comprendí la verdad...
el Mundo es un lugar hermoso,
demasiado bello para un macho solitario”.
Y el amigo personal de mi amigo personal
(si G, están hablando de vos, sonreí para la foto),
no se hizo esperar...
“No comprendas tus palabras,
misantrópico arrepentido,
pero escucha lo que dices”
dijo el Eterno aterradoramente,
“lloras abatimiento y mientes soledad,
injurias a tu prójimo pero nunca lo has amado.
Has pedido su respeto, has cantado las cuarenta...
reclamaste de su afecto lujuriando al semejante.
Pero nunca en tu vida has querido ser querido
o has dejado que te quieran;
sólo te apartaste autistamente tomando
el camino de ser odiado, el más fácil por cierto,
despreciando el afecto emanado de los otros
y convenciéndote de que no lo merecías...
reemplazando con orgullo el cariño nunca visto.
¿Has comprendido? mi querido...
oh, Pedante Arrepentido”
Burlas sistemáticas de la panicosidad
las sufridas por el alma solitaria,
y más si se escuda en eterna egolatría.
Bienaventurados los narcisos,
pues de ellos será el reino de la oscuridad y la dejadez.
Zancadillas del sujeto desinencial,
jugándole bromas al consciente y
lacaniando el súper yo fóbico...
el más perverso de todos los súperamigos freudianos.
Al Infierno fue a parar el pedante acometido
mas el mensaje fue claro, escuchado y aprendido:
no bastaba con ganarlo, no bastaba con quererlo,
no bastaba con soñarlo, ni tampoco merecerlo,
ni siquiera con el dar sin salir favorecido,
ni jugarse por el otro ayudando sin sentido,
no bastaba con pedirlo, no bastaba con amar,
no bastaba con ser bueno, tomar la leche y votar,
ni lavarse las orejas, ni con ser un buen amigo,
escuchar, llorar, gritar, ni con ser arrepentido...
falta algo en la receta y nunca lo llegó a ver,
lo único que hacía falta, era dejarse querer.............
pasadas las medianoches
en los Acantilados de la Soberbia,
la mejor hora para alegrarse de estar triste.
Los pedantes se arrepienten de su condición
mas no se redimen,
disfrutan de cargar su piedra de castigo
mientras hordas de silfos danzan
al son de aires huracanados.
De la agonía a la miseria manicótica,
los pedantes se pasean de la sala al living
en los Acantilados de la Soberbia...
sacándose pelusas de su adorado pupo
mientras se miran maravillados en su espejo mágico:
“espejito, espejito.............”,
“.........tu amo” se responden a sí mismos.
Comienzan el día sin haber acabado el anterior,
los pedantes en los Acantilados de la Soberbia...
no duermen que ya desperezan,
viviendo una vigilia de sueño atrasado;
miedo a dormir, pánico a la locura de soñar,
de despertar 15 años después
en la cama de un nosocomio público con
esquizofrenia diagnosticada
por el hada de los dientes.
Sueñilia de pedantes orgullosos,
aun convencidos de su impronta respetable
motivada por su magnetismo animalesco.
Futuro trágico el del león herbívoro,
viejo y agotado pero regalando consejos
que nadie quiere oír;
su voz le gusta más que la ajena, la oye embelesado...
se oye masturbatoriamente como sabiéndolo todo,
creyéndose grandilocuentemente locuaz pero
condenado al Infierno por su soberbia,
a pasar una eternidad en los Acantilados de la ídem.
Futuro trágico el del león herbívoro
dejado por la propia manada;
extraña su otrora autoridad ciudadana,
su autoritaria forma de expresarse
prepotente y sinuosa.
Sufre a su pesar la falta de respeto que siente...
“ingratos, justo a mí que los protegí y ayudé”
dirá a diestra y siniestra
buscando alguien que lo escuche,
alguien que lo abrace,
...guien que lo perdone,
...ien que lo quiera,
...n que lo mate al menos para no estar solo.
Le duele su soledad,
le pesa en las rodillas encorvándolo
cual oxidado mecano rechazado por el tiempo.
Cae rendido, hincado ante el horizonte
nunca antes contemplado;
en su gran orgullo de falso sapiente,
el horizonte sólo era una línea imaginaria
más allá de su ombligo ya vaciado de pelusas.
“No me abandones, Señor” grita besando el suelo
humillando su propia carcasa soberbia,
“no soporto la soledad,
necesito tu compañía, alguna compañía, alguna.
Me creí omnipotente y me descubro abandonado,
mas comprendí la verdad...
el Mundo es un lugar hermoso,
demasiado bello para un macho solitario”.
Y el amigo personal de mi amigo personal
(si G, están hablando de vos, sonreí para la foto),
no se hizo esperar...
“No comprendas tus palabras,
misantrópico arrepentido,
pero escucha lo que dices”
dijo el Eterno aterradoramente,
“lloras abatimiento y mientes soledad,
injurias a tu prójimo pero nunca lo has amado.
Has pedido su respeto, has cantado las cuarenta...
reclamaste de su afecto lujuriando al semejante.
Pero nunca en tu vida has querido ser querido
o has dejado que te quieran;
sólo te apartaste autistamente tomando
el camino de ser odiado, el más fácil por cierto,
despreciando el afecto emanado de los otros
y convenciéndote de que no lo merecías...
reemplazando con orgullo el cariño nunca visto.
¿Has comprendido? mi querido...
oh, Pedante Arrepentido”
Burlas sistemáticas de la panicosidad
las sufridas por el alma solitaria,
y más si se escuda en eterna egolatría.
Bienaventurados los narcisos,
pues de ellos será el reino de la oscuridad y la dejadez.
Zancadillas del sujeto desinencial,
jugándole bromas al consciente y
lacaniando el súper yo fóbico...
el más perverso de todos los súperamigos freudianos.
Al Infierno fue a parar el pedante acometido
mas el mensaje fue claro, escuchado y aprendido:
no bastaba con ganarlo, no bastaba con quererlo,
no bastaba con soñarlo, ni tampoco merecerlo,
ni siquiera con el dar sin salir favorecido,
ni jugarse por el otro ayudando sin sentido,
no bastaba con pedirlo, no bastaba con amar,
no bastaba con ser bueno, tomar la leche y votar,
ni lavarse las orejas, ni con ser un buen amigo,
escuchar, llorar, gritar, ni con ser arrepentido...
falta algo en la receta y nunca lo llegó a ver,
lo único que hacía falta, era dejarse querer.............
viernes, 28 de noviembre de 2008
Lo bueno del sexo...
... es que, si se hace bien, nada es lo que parece; o mejor dicho, el juego, la fantasía y el morbo modifican lo objetivo haciéndolo aparecer diferente ante los sentidos durante un rato.
Parafraseando al gran Groucho Marx, ninguna regla o convención se cumple cuando dos o más personas yacen sobre una cama.
Así es como alguien feo se transforma en un Adonis/Afrodita de gran belleza... un miembro o unos senos pequeños se nos presentan como joyas inigualables... un culo caído se convierte en la octava maravilla del mundo... una práctica socialmente aberrante pasa a ser considerada la más erótica de las posibilidades por una noche... una profesión vacía y sin chispa muta en horas de placer y fantasía... un sujeto gris recupera las ganas de vivir plenamente por lo que dura un encuentro... la más sucia de las habitaciones de un “albergue a transistores” parece un palacio a todo lujo... la grosería más burda es tomada como el mejor de los piropos jamás escuchado... las diferencias de edad, estrato social y capacidad bolsillesca desaparecen equiparando a la gente entre sí... artefactos y lugares absolutamente estériles se vuelven objeto de deseo desenfrenado... el odio, el desprecio y el desgano cambian su forma a la opuesta diametralmente... una feroz pelea culmina en reconciliación... y podría seguir así toda la tarde, pero no lo haré porque se me acabaron los conectores lógico-lingüísticos...
Hasta el físico humano modifica su apariencia real y toma distintas formas nunca antes pensadas... los penes, traseros y vaginas cobran vida, naciendo personajes con personalidad propia... las curvas del cuerpo adoptan posturas animalescas... y diversas partes corporales se objetivan como cosas u objetos inanimados, demostrando que Kart Marx tenía razón cuando nos hablaba del “fetichismo de la mercancía” (nótese que es un Marx diferente al anterior, pero ambos igual de graciosos y sapientes)...
Aquí les dejo un videito de un colega brasileño que nos ilustra lo dicho en el último párrafo con sus maravillosas ilustraciones (joder... estoy a pleno con esto de la homografía... ya me convertí en un experto homografista).
Parafraseando al gran Groucho Marx, ninguna regla o convención se cumple cuando dos o más personas yacen sobre una cama.
Así es como alguien feo se transforma en un Adonis/Afrodita de gran belleza... un miembro o unos senos pequeños se nos presentan como joyas inigualables... un culo caído se convierte en la octava maravilla del mundo... una práctica socialmente aberrante pasa a ser considerada la más erótica de las posibilidades por una noche... una profesión vacía y sin chispa muta en horas de placer y fantasía... un sujeto gris recupera las ganas de vivir plenamente por lo que dura un encuentro... la más sucia de las habitaciones de un “albergue a transistores” parece un palacio a todo lujo... la grosería más burda es tomada como el mejor de los piropos jamás escuchado... las diferencias de edad, estrato social y capacidad bolsillesca desaparecen equiparando a la gente entre sí... artefactos y lugares absolutamente estériles se vuelven objeto de deseo desenfrenado... el odio, el desprecio y el desgano cambian su forma a la opuesta diametralmente... una feroz pelea culmina en reconciliación... y podría seguir así toda la tarde, pero no lo haré porque se me acabaron los conectores lógico-lingüísticos...
Hasta el físico humano modifica su apariencia real y toma distintas formas nunca antes pensadas... los penes, traseros y vaginas cobran vida, naciendo personajes con personalidad propia... las curvas del cuerpo adoptan posturas animalescas... y diversas partes corporales se objetivan como cosas u objetos inanimados, demostrando que Kart Marx tenía razón cuando nos hablaba del “fetichismo de la mercancía” (nótese que es un Marx diferente al anterior, pero ambos igual de graciosos y sapientes)...
Aquí les dejo un videito de un colega brasileño que nos ilustra lo dicho en el último párrafo con sus maravillosas ilustraciones (joder... estoy a pleno con esto de la homografía... ya me convertí en un experto homografista).
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Hasta que la muerte nos separe... mucho tiempo
Matrimonio, s: Condición o estado de una comunidad formada por un amo, un ama y dos esclavos, todos los cuales suman dos.
Ambroce Bierce, El diccionario del Diablo
Nunca lograré comprender las fantasías de amor eterno poseídas por cierta gente... como si la legal pareja monogámica y de por vida fuera el estado natural del sujeto individuo social llamado ser humano. Puedo llegar a aceptar en religiosos fanáticos el respeto por el quinto sacramento, incluso luego de pasados el amor, el fuego, el sexo, el respeto... pero en personajes socialmente libres y en sus cabales se me hace incomprensible y hasta forzado. La personificación del afecto dual en una libreta matrimonial en lugar de en la pasional validación diaria... mhmhmhmhm... para gustos las perversiones sexuales, pero no es lo que quiero para mí, mi chica o mis seres queridos.
Y no es que me oponga al casamiento, para nada... sólo me niego a creer que el matrimonio pueda ser más importante incluso que el propio vinculo amatorio... ya lo sufrieron nuestros abuelos y padres, aprendamos un poco, ¿no? Por suerte el mundo parece estar evolucionando día a día en lo que al tema respecta y cada vez somos más las gentes que no conservamos el viejo precepto religioso de la realización como pareja asociada al estado civil...
Además lo gracioso de la culminación, “hasta que la muerte nos separe”... como en el cáncer terminal, se corta el sufrimiento con un ligero caso de deceso... pidiendo a gritos la eutanasia divorcial... “la muerte antes que la deshonra” debía ser el lema antes de la separación legal, ¿no creen?
Forcemos un poco el argumento... imaginen el casamiento entre vampiros... ufff... quilombo en puerta. En el mejor de los casos uno de los dos terminará estaqueado en el corazón, asado al sol como orejón de cereza, cocinado al ajillo por el fantasma del gato Dumas, quemado y empalado por encargo a manos de una turba popular, nadando con truchas católicas en zanjones de agua bendita o todas las anteriores; y en el peor de los casos, atado por el vinculo marital de por vida... que para un vampiro puede llegar a ser muchísimo tiempo...
Aaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, paren el mundo que me quiero bajar... mozo, cordura para la mesa 4... y acompáñela con una guarnición de libertad y sexo.
Ahora oremos al ritmo de El Cuartero de Nos, quienes antaño nos aleccionaran tan concretamente sobre el tema con este bonito tema (que juego de palabras, que utilización maravillosa de los homógrafos, una mezcla perfecta entre Samuel Beckett y Silvio Soldán).
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