Dos amigos en un café hablando de política, religión y sexualidad... uno es un individuo con gran conciencia social, que se preocupa por el prójimo, milita en partidos políticos y dedica su vida a la lectura ideológica (desde ahora lo llamaré CS, por concientizador social)... el otro parece ser un cerdo egoísta que no se preocupa por nada y no ve más allá de su ombligo (desde ahora será SFE, por supuesto facho egoísta)... la discusión se pone algo irascible... se trenzan en una seguidilla de frases argumentativas con el fin de convencer al otro de que su postura es equivocada...
SFE: Además, a la hora de la verdad, todos tenemos algún tipo de resentimiento contra alguien sólo por prejuicio.
CS: No podés generalizar tus argumentos a toda la gente... yo no soy así, no soy facho como vos.
SFE: Ser honesto no es ser facho... yo siempre creí que a los putos, los gordos, los judíos, los negros y los ciclistas hay que matarlos a todos.
CS: No podes decir eso... sos un turro, hermano.
SFE: ¿Por qué no? si pienso así de verdad.
CS: Estás más facho que nunca... pero decime algo... ¿y a los ciclistas por qué?
SFE: Y por qué a los putos, los gordos, los judíos y los negros... ¿con ellos si hay razón?
CS: (omito la respuesta, ya que cualquier cosa que diga estará más destinada a justificarse que a otra cosa...)
Queda claro el mensaje, ¿no?
Los argentinos tenemos la discriminación y la diferenciación tan arraigadas desde pequeños que no podemos ni verlo...
Y les juro que esa charla la he escuchado más de una vez... con excelentes resultados... y estando en ambos roles... si no me creen inténtenlo... ya me contarán cuántos se resisten a preguntar ¿y a los ciclistas por qué?
sábado, 8 de noviembre de 2008
jueves, 6 de noviembre de 2008
Lo bueno de ser un loser...
... es que uno se acostumbra y le pide menos a la vida... se contenta con lo que ésta le dé... para qué pedir más si total lo arruinaré de todas maneras, soy loser... perdedor nato... profesional en ello... está en mi carta astral, de verdad. El día en que nací, a la hora del parto, parece que Venus estaba alineado con Júpiter y con Plutón generando en eclipse de culo a los anillos de Saturno, acompañado por la tercera luna de Mercurio interponiéndose a la llegada de luz solar a Alpha Centauri... una combinación que se da 4 segundos cada 5.840.598 y medio años... y me tocó a mi, soy importante y distinto... lero lero... muéranse de envidia... chiva chiva... es cierto que me hace loser mientras ustedes son gente con suerte más normalita... pero nada... el especial soy yo y se acabó... el destino se encarga de mí...
- ¿Cómo anda Mendieta?
- Mal pero acostumbrado, Don Inodoro.
Con el paso del tiempo me he ido identificando con ese noble caniche mezcla de pesimista y asimilado ciudadano infrarrojo... está bueno saber que pasará algo que arruinará todo por más que uno se esfuerce... ahorra tiempo y laburo... se vive más tranquilo...
He pisado caca de perro antes de la primera cita con la mujer de mi vida... me han cagado palomas justo cuando entraba a importantes entrevistas laborales... me han salido granos enormes y de colores imposibles de encontrar en la naturaleza el día anterior a tener que hablar en público... mis jabones de vestuario siempre tuvieron el irreal reflejo de saltar hacia el piso en momentos inoportunos (y de ubicarse en lugares bien alejados cosa que tuviera que agacharme mucho)... las compañeras de asiento en los micros siempre han sido señoras gordas y prepotentes que se adueñaban del apoyabrazos... he confundido analgésicos con vomitivos antes de opíparas cenas con amigos... y hasta se me ha llegado a escapar una involuntaria muestra de resfrío, desde lo más profundo de la garganta, justo en la cara de quien me estaba tomando un examen oral...
- Estoy enamorado de vos, bonita...
- Hay que jodón este Seví
- No, de verdad me enamoré... creeme...
- Jajajajaja... vos siempre haciendo chistes... sos un loco
Una vez en el casino, cansado de mi mala suerte, intenté ganar a toda costa poniéndole fichas a todos los numeritos de la ruleta... perdería plata pero gritarían mi número... no va más... bolita en marcha... expectativa, esta vez si ganaría, no podía ser de otra manera... amarillo el 41... cara de estupefacción... ¿qué, y eso...? ya se, la historia de mi vida...
- Señor Dios... me olvidé de repartir la mala suerte entre los nacidos del día... ¿Qué hacemos?
- Tirásela al primer salame que aparezca... ese... Emiliano Sevilla, me gusta el nombre...
Y les contaría más, pero quiero colgar el texto rapidito... que ya se me apagó 7 veces la máquina y temo volver a perderlo... enjoy...
- ¿Cómo anda Mendieta?
- Mal pero acostumbrado, Don Inodoro.
Con el paso del tiempo me he ido identificando con ese noble caniche mezcla de pesimista y asimilado ciudadano infrarrojo... está bueno saber que pasará algo que arruinará todo por más que uno se esfuerce... ahorra tiempo y laburo... se vive más tranquilo...
He pisado caca de perro antes de la primera cita con la mujer de mi vida... me han cagado palomas justo cuando entraba a importantes entrevistas laborales... me han salido granos enormes y de colores imposibles de encontrar en la naturaleza el día anterior a tener que hablar en público... mis jabones de vestuario siempre tuvieron el irreal reflejo de saltar hacia el piso en momentos inoportunos (y de ubicarse en lugares bien alejados cosa que tuviera que agacharme mucho)... las compañeras de asiento en los micros siempre han sido señoras gordas y prepotentes que se adueñaban del apoyabrazos... he confundido analgésicos con vomitivos antes de opíparas cenas con amigos... y hasta se me ha llegado a escapar una involuntaria muestra de resfrío, desde lo más profundo de la garganta, justo en la cara de quien me estaba tomando un examen oral...
- Estoy enamorado de vos, bonita...
- Hay que jodón este Seví
- No, de verdad me enamoré... creeme...
- Jajajajaja... vos siempre haciendo chistes... sos un loco
Una vez en el casino, cansado de mi mala suerte, intenté ganar a toda costa poniéndole fichas a todos los numeritos de la ruleta... perdería plata pero gritarían mi número... no va más... bolita en marcha... expectativa, esta vez si ganaría, no podía ser de otra manera... amarillo el 41... cara de estupefacción... ¿qué, y eso...? ya se, la historia de mi vida...
- Señor Dios... me olvidé de repartir la mala suerte entre los nacidos del día... ¿Qué hacemos?
- Tirásela al primer salame que aparezca... ese... Emiliano Sevilla, me gusta el nombre...
Y les contaría más, pero quiero colgar el texto rapidito... que ya se me apagó 7 veces la máquina y temo volver a perderlo... enjoy...
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Al final si creo en las reglas...?
No se por qué extraño motivo les contaré esto... pero me apareció como algo interesante de decir... se me hizo oportuno que lo sepan...
Suelo ser alguien más bien reticente en lo que respecta al cumplimiento de las reglas que se me imponen... desde siempre he intentado vivir emancipado de cualquier tipo de reglas... por más que trate de no ser así, apenas algo se me presenta como norma se vuelve imposible de respetar... más de un padre, jefe o titular de curso puede dar fe de ello... debe ser algún tipo de resabio de mi adolescencia político-punk, al igual que ser zaparrastroso, tenerle miedo a los viejos y disfrutar de tirar piedras a una embajada...
Pero hay tres frases que si he respetado como regla durante años... tres preceptos que he intentado hacer tan propios que me he llevado más de un disgusto al realizarlo, tanto por cumplirlos como por no poder hacerlo... tres ideas que, sin llegar a ser mandamientos, han regido mi accionar desde hace mucho tiempo...
- La gente hace lo que puede y no lo que quiere...
- Si el blanco no existiera, el negro sería el más oscuro de los grises...
- Incondicional, ni conmigo...
A la primera le debo el poder relacionarme con los demás intentando no juzgarlos en ningún momento, ya que me ayudó a comprender que, salvo raras excepciones, la gente no opera de mala fe... por el mismo motivo, me dio la posibilidad de casi erradicar el sentimiento de culpa por mis actos... dado que si bien he lastimado a muchas personas a lo largo de mi vida, mi intención nunca fue esa en lo más mínimo...
A la segunda le debo el comprender que existen matices en las opciones a tomar... siempre es interesante recordar que no todo es blanco o negro en la vida... pero también me hizo comprender que en algunas decisiones es preciso quemar las naves y jugarse el todo por el todo... que sino uno se vuelve, en el mejor de los casos, gris... mediocre por elección propia...
A la tercera le debo el haberme enseñado que las relaciones humanas se validan de a dos y nunca en forma unidireccional... es bueno tener presente que ningún vinculo existe per se y, por lo tanto, hay que trabajarlos en lugar de entregarse ciegamente sólo por el hecho de mantenerlo...
Espero que les haya servido de algo... por lo menos para entender mejor a un servidor y su marrana forma de actuar...
Suelo ser alguien más bien reticente en lo que respecta al cumplimiento de las reglas que se me imponen... desde siempre he intentado vivir emancipado de cualquier tipo de reglas... por más que trate de no ser así, apenas algo se me presenta como norma se vuelve imposible de respetar... más de un padre, jefe o titular de curso puede dar fe de ello... debe ser algún tipo de resabio de mi adolescencia político-punk, al igual que ser zaparrastroso, tenerle miedo a los viejos y disfrutar de tirar piedras a una embajada...
Pero hay tres frases que si he respetado como regla durante años... tres preceptos que he intentado hacer tan propios que me he llevado más de un disgusto al realizarlo, tanto por cumplirlos como por no poder hacerlo... tres ideas que, sin llegar a ser mandamientos, han regido mi accionar desde hace mucho tiempo...
- La gente hace lo que puede y no lo que quiere...
- Si el blanco no existiera, el negro sería el más oscuro de los grises...
- Incondicional, ni conmigo...
A la primera le debo el poder relacionarme con los demás intentando no juzgarlos en ningún momento, ya que me ayudó a comprender que, salvo raras excepciones, la gente no opera de mala fe... por el mismo motivo, me dio la posibilidad de casi erradicar el sentimiento de culpa por mis actos... dado que si bien he lastimado a muchas personas a lo largo de mi vida, mi intención nunca fue esa en lo más mínimo...
A la segunda le debo el comprender que existen matices en las opciones a tomar... siempre es interesante recordar que no todo es blanco o negro en la vida... pero también me hizo comprender que en algunas decisiones es preciso quemar las naves y jugarse el todo por el todo... que sino uno se vuelve, en el mejor de los casos, gris... mediocre por elección propia...
A la tercera le debo el haberme enseñado que las relaciones humanas se validan de a dos y nunca en forma unidireccional... es bueno tener presente que ningún vinculo existe per se y, por lo tanto, hay que trabajarlos en lugar de entregarse ciegamente sólo por el hecho de mantenerlo...
Espero que les haya servido de algo... por lo menos para entender mejor a un servidor y su marrana forma de actuar...
lunes, 3 de noviembre de 2008
Duda existencial de inverosímil resolución
La humanidad ha progresado a lo largo del tiempo debido a la ancestral necesidad de resolver preguntas inherentes a su más profunda razón existencial. Sin ellas, el ser humano se hubiera quedado en una situación estática... ya que sin grandes dudas no hay investigación, sin investigación no hay descubrimiento, y sin descubrimiento no hay progreso. Esa es al menos mi posición tomada sobre el tema... puede ser acertada o no, pero es lo que creo fervientemente luego de años de analizarlo. Les pido que por favor me sigan en una pequeña argumentación tendiente a explicar mi punto.
Qué hubiera pasado si nuestros antepasados simiescos no hubieran intentado descubrir la forma de realizar sus tareas con menos esfuerzo y riesgo ¿hubieran notado que el fantástico dedo prensor les otorgaba la posibilidad de utilizar herramientas? También recordemos al Todopoderoso y su famosa ¿es bueno que el hombre esté solo? que dio lugar a tan maravilloso invento, marca registrada por Dios Incorporated.
Si los griegos y romanos no descreían de la sociedad como estaba organizada y de las leyes que la regían ¿hubieran intentado mejorarla dando lugar a la democracia y al derecho?
Y si la escolástica, el catolicismo y la escuela iconoclasta no se planteaban qué hay después de la muerte... ¿hubiera existido la religión como la conocemos hoy? Y ligado a esto último... se podrían haber preguntado posteriormente los incrédulos si ¿existe realmente Dios? dando lugar al Renacimiento y el comienzo de la civilización occidental...
¿Dónde creen que estaríamos hoy si Newton en lugar de investigar y descubrir el Principio de la Gravedad se hubiera comido la manzana sin más miramientos?
Existiría el ser humano como lo sabemos hoy si la filosofía moderna no se planteaba la durísima ¿quién soy en realidad?
Por otro lado, a la duda acaecida en las mentes de Smith, Ricardo, Marx, y otros estudiosos de la economía les debemos las reglas que tan gratamente nos explican los principios del sistema económico actual y el cómo debemos adaptarnos a ellos... ¿podríamos vivir en sociedades modernas si ellos no se preguntaban cómo funcionaba el capitalismo?
Imaginen la libertad sexual en el mundo si nunca ningún niño hubiera disparado el contundente ¿de dónde vienen los bebes?
Y para terminar... si los científicos actuales no dedicaran sus días a responder la metafórica pregunta que plantea cómo hacer la vida del ser humano más fácil... ¿contaríamos con esos indispensables inventos como la matera eléctrica, los ascensores inteligentes, la Internet, el chicle de cerdo o el consolador de doble entrada?
Demostrado mi punto, por lo menos ante mis ojos, pasemos al tema que realmente me aboca hoy (si gente... recién ahora comienzo el post, el resto era como el juego previo anterior al sexo).
En la actualidad nos enfrentamos a la mayor duda existencial de todas, la más difícil de resolver por lejos... al punto de llegar a convencerse muchos sobre la imposibilidad de hallar su respuesta. Créanme que su sola tesis supera todas las reglas por la humanidad conocidas. Y no es para menos, ya que a la imposibilidad científico-filosófica de encontrar su respuesta se le agrega el temor generalizado que produce el realizar experimentos para responderla. Es que ni la física, ni la astronomía, ni la filosofía, ni la hermenéutica, ni ninguna otra rama del saber están preparadas para encarar un avance humano de tales magnitudes... aun estamos en pañales ante dudas existencial de tal calibre.
El problema es este... sabemos gracias a la ciencia animatológica que los gatos caen siempre de pie... y gracias a los conocimientos de la ciencia desayunística podemos afirmar que los panes tienen la manía de ensuciar el piso. Entonces la cosa es así:
¿Qué pasaría si le atamos una tostada con mermelada de arándanos en la espalda a un gato y lo tiramos hacia arriba?
Es claro que ninguna de las dos propuestas anteriores podría darse, ya que ambas fuerzas se contraponen con igual intensidad... he ahí el verdadero dilema.
Hay cuatro teorías que dominan el tema en estos días: la primera (a la que podríamos llamar Teoría de la No Teoría) plantea que tan sólo caerán de canto como una moneda muy gruesa; la segunda (denominada por los suecos como Teoría del Caos) nos dice que se abrirá una puerta a otra dimensión en el momento en que nuestro aberrante ser llegue a su punto máximo de altura y comience a caer; la tercera (conocida por los filósofos como Nueva Teoría del Eterno Retorno) asegura que se creará un vortex espacio-tiempo muy similar al que se hubiera producido si Marty McFly se cruzaba con su yo del pasado en Volver al Futuro II; la última, y por lejos la más temible de todas (la que los franceses han dado a conocer como Teoría del Juicio Final), nos asegura que en el preciso instante en que la amorfa creación toque el piso se disparará la última de las llaves que dará lugar a la venida de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis al mundo.
Así que ya saben muchac@s... no jodan con esto en sus casas... dejen el tema en manos expertas y dedíquense a sus asuntos. No sea cosa que terminen arrepintiéndose como Homero cuando no vacunó su computadora contra el virus 2000. Si quieren poner en riesgo su vida, es preferible que hagan cosas que sólo los afecten a ustedes como... comer sandia con vino, gritar “Chaca se la come” en San Martín, decirle a una mina que su madre los arropa diciendo “nadie te querrá como mami” o intentar mirar un día completo de la programación de Canal 9.
Qué hubiera pasado si nuestros antepasados simiescos no hubieran intentado descubrir la forma de realizar sus tareas con menos esfuerzo y riesgo ¿hubieran notado que el fantástico dedo prensor les otorgaba la posibilidad de utilizar herramientas? También recordemos al Todopoderoso y su famosa ¿es bueno que el hombre esté solo? que dio lugar a tan maravilloso invento, marca registrada por Dios Incorporated.
Si los griegos y romanos no descreían de la sociedad como estaba organizada y de las leyes que la regían ¿hubieran intentado mejorarla dando lugar a la democracia y al derecho?
Y si la escolástica, el catolicismo y la escuela iconoclasta no se planteaban qué hay después de la muerte... ¿hubiera existido la religión como la conocemos hoy? Y ligado a esto último... se podrían haber preguntado posteriormente los incrédulos si ¿existe realmente Dios? dando lugar al Renacimiento y el comienzo de la civilización occidental...
¿Dónde creen que estaríamos hoy si Newton en lugar de investigar y descubrir el Principio de la Gravedad se hubiera comido la manzana sin más miramientos?
Existiría el ser humano como lo sabemos hoy si la filosofía moderna no se planteaba la durísima ¿quién soy en realidad?
Por otro lado, a la duda acaecida en las mentes de Smith, Ricardo, Marx, y otros estudiosos de la economía les debemos las reglas que tan gratamente nos explican los principios del sistema económico actual y el cómo debemos adaptarnos a ellos... ¿podríamos vivir en sociedades modernas si ellos no se preguntaban cómo funcionaba el capitalismo?
Imaginen la libertad sexual en el mundo si nunca ningún niño hubiera disparado el contundente ¿de dónde vienen los bebes?
Y para terminar... si los científicos actuales no dedicaran sus días a responder la metafórica pregunta que plantea cómo hacer la vida del ser humano más fácil... ¿contaríamos con esos indispensables inventos como la matera eléctrica, los ascensores inteligentes, la Internet, el chicle de cerdo o el consolador de doble entrada?
Demostrado mi punto, por lo menos ante mis ojos, pasemos al tema que realmente me aboca hoy (si gente... recién ahora comienzo el post, el resto era como el juego previo anterior al sexo).
En la actualidad nos enfrentamos a la mayor duda existencial de todas, la más difícil de resolver por lejos... al punto de llegar a convencerse muchos sobre la imposibilidad de hallar su respuesta. Créanme que su sola tesis supera todas las reglas por la humanidad conocidas. Y no es para menos, ya que a la imposibilidad científico-filosófica de encontrar su respuesta se le agrega el temor generalizado que produce el realizar experimentos para responderla. Es que ni la física, ni la astronomía, ni la filosofía, ni la hermenéutica, ni ninguna otra rama del saber están preparadas para encarar un avance humano de tales magnitudes... aun estamos en pañales ante dudas existencial de tal calibre.
El problema es este... sabemos gracias a la ciencia animatológica que los gatos caen siempre de pie... y gracias a los conocimientos de la ciencia desayunística podemos afirmar que los panes tienen la manía de ensuciar el piso. Entonces la cosa es así:
¿Qué pasaría si le atamos una tostada con mermelada de arándanos en la espalda a un gato y lo tiramos hacia arriba?
Es claro que ninguna de las dos propuestas anteriores podría darse, ya que ambas fuerzas se contraponen con igual intensidad... he ahí el verdadero dilema.
Hay cuatro teorías que dominan el tema en estos días: la primera (a la que podríamos llamar Teoría de la No Teoría) plantea que tan sólo caerán de canto como una moneda muy gruesa; la segunda (denominada por los suecos como Teoría del Caos) nos dice que se abrirá una puerta a otra dimensión en el momento en que nuestro aberrante ser llegue a su punto máximo de altura y comience a caer; la tercera (conocida por los filósofos como Nueva Teoría del Eterno Retorno) asegura que se creará un vortex espacio-tiempo muy similar al que se hubiera producido si Marty McFly se cruzaba con su yo del pasado en Volver al Futuro II; la última, y por lejos la más temible de todas (la que los franceses han dado a conocer como Teoría del Juicio Final), nos asegura que en el preciso instante en que la amorfa creación toque el piso se disparará la última de las llaves que dará lugar a la venida de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis al mundo.
Así que ya saben muchac@s... no jodan con esto en sus casas... dejen el tema en manos expertas y dedíquense a sus asuntos. No sea cosa que terminen arrepintiéndose como Homero cuando no vacunó su computadora contra el virus 2000. Si quieren poner en riesgo su vida, es preferible que hagan cosas que sólo los afecten a ustedes como... comer sandia con vino, gritar “Chaca se la come” en San Martín, decirle a una mina que su madre los arropa diciendo “nadie te querrá como mami” o intentar mirar un día completo de la programación de Canal 9.
viernes, 31 de octubre de 2008
Siempre hay un hijo de puta que si no hay regla se la inventa per jodere
Intranquilo e impaciente, fumándose un pucho como todo condenado, un joven cualquiera esperaba como podía en el estacionamiento de una clínica. Le habían comunicado hacia horas que debía realizar el reconocimiento del cadáver de su madre. Esperaba a dos de sus tíos... él quería hacerlo solo, para demostrar su hombría, pero ellos no se lo habían permitido... gracias fueron sus únicas y enigmáticas palabras cuando los vio llegar, en su imbecilidad pedante no pudo decirles más que eso... pero ellos comprendieron, lo conocían de pequeño... podían ver a través de su doloroso temor.
Sin previo aviso, se abrió la puerta de la cueva que los llevaría hacia ese incompresible momento... sólo personal autorizado... jajajajaja, los familiares del difunto se convierten en personal autorizado por unos pocos ratos... lo tragicómico de la perversión humana, con leyes hechas a medida del sufrimiento y la culpa judeocristianas de antaño... menú del día: medioevo inquisitorial... evolución hacia atrás... psicótica, maniática e inmutable...
El momentáneo verdugo los dejó pasar hoscamente... ¿quién es el hijo?... el pibe manteniéndole la mirada para dejar clara su valía... el tipo lo miró con lástima, ofendido... síganme... pasillos de hospital... luz tenebrosa, de tubos fluorescentes que parecen hechos adrede para esos sitios... la puerta del calabozo al que morbosamente los conducía... MORGUE...
Los tíos del pibe entraron voluntariamente al agobio, en forma estoica, dejando relegado a quien no debía pasar por eso nunca... pero todos escucharon en ese momento las risas del destino... la frase tan temida por los tres... la que desde hacía rato estaba anunciada tácitamente, como flotando en el aire... pregonando un momento que quedaría grabado a fuego en la memoria... una de esas pruebas en que la vida nos pone innecesariamente... debe ser familiar directo, que entre el hijo.
Nunca se supo si ese flor de hijo de puta decía la verdad o si sólo quería hacer sufrir un poco al pobre pendejo, mostrándole la carcaza vacía de lo que hasta hacía algunas horas había sido su madre...
Joder con el mocito, disimuló su falta de coraje a la perfección... inflando el pecho todo lo que pudo, hizo de tripas corazón y entró sin dudarlo... demostrando con agallas el por qué es hijo de su padre... como diciéndole al mundo no queda sino batirse.
De pronto se encontró rodeado por todos lados de impersonales baldosas de color blanco, inmaculadas... un frío aterrador agorando lo que vendría... máquinas en desuso, mesadas de metal, cajas de aprovisionamiento... parece que el almacenero no había podido ordenar ese día... y entre toda la cachibacheada, resaltando por sobre el entorno, la bolsa de plástico llena de muerte...
Se corrió el cierre sin aviso, casi sin esfuerzo por parte del tipo... lubricado el muy turro... como si quisiera revelar su contenido.
Nunca en la vida fui golpeado tan duro... puntos de acetileno cegador
Órdenes y gritos sordos... miedo y llanto puteador
Por fin apareció, ahí estaba... mortuoriamente rígida... con gesto adusto... el blanco verdoso de su cara contrastando con el negro de su lecho de polietileno... la boca entreabierta a causa de los tubos que usaron para prolongar sádicamente su existencia... la nariz algo aplastada vaya uno a saber por qué... un hilo de saliva sanguinolenta cayendo por la comisura hasta manchar la camilla... los ojos cerrados pero más expresivos que nunca, vagando entre la felicidad que causa el no sufrimiento y la culpa por haberse ido... chiquita, débil, rompible y desprotegida... frágil como nunca la había visto... cansada debido a la agonía extendida por más de un año... triste por la despedida imposibilitada... pálida y sin vida... justo ella que supo vivir con la mayor intensidad de la que pudo valerse...
Hacete hombre, mariquita... tu mami ya no está, escuchó nuestro protagonista de boca del destino... y ni se te ocurra llorar, que los hombres son rocas sin sentimientos.
Y ahí estaba yo... viendo una escena que ningún hijo debería ver... si, es ella... es mi vieja, dije automáticamente con la voz de un niño de 29 años disfrazado con varonil armadura... el brazo de Olim al cuello y la mano de Chacho en la espalda como únicos pero invalorables soportes para no caer... los lagrimales injustamente secos por años de estúpido machismo... el estómago revuelto bombeando acidez hacia la garganta quebrada... moviéndome compulsivamente para que no se note el temblor en las piernas... gritando por dentro hasta desgarrarme... inmutable por fuera, demostrando que aprendí bien el mensaje... vieron, soy un hombre carajo... desvalido pero pétreo... mintiendo hígados fuertes mientras me sentía más solo que nunca... por primera vez en la vida encabezando la lista para dejar el mundo...
Al ya está del Chacho le siguió el cierre de una vez la bolsa, hombre de Olim... se los agradeceré de por vida... si no fuera por ellos, ese escalofriante momento se hubiera extendido hasta agotar el brutal sadismo del comunicador de turno, ya que mi boca no podía articular palabra... estaba asqueado y aterrado por la visión...
Con la mueca ya borrada de su rechoncha cara, el acompañante imparcial corrió nuevamente el frío cierre de la bolsa (si gente, es una fucking bolsa... como de residuos, casi idéntica salvo por el tamaño) y nos acompañó a la puerta... ya había terminado lo peor... ahora sólo quedaba el dolor natural y el espanto por lo vivido...
3 meses y 11 días me separan ya de esa terrible experiencia... al igual que la firme convicción de que me acompañará de por vida... les agradezco haberme dejado vomitárselas, aun a costa de traspasarles parte del dolor a ustedes... y espero de corazón que el azar no los (re) coloque nunca en la situación de hacer el reconocimiento post-morten de un ser querido...
Sin previo aviso, se abrió la puerta de la cueva que los llevaría hacia ese incompresible momento... sólo personal autorizado... jajajajaja, los familiares del difunto se convierten en personal autorizado por unos pocos ratos... lo tragicómico de la perversión humana, con leyes hechas a medida del sufrimiento y la culpa judeocristianas de antaño... menú del día: medioevo inquisitorial... evolución hacia atrás... psicótica, maniática e inmutable...
El momentáneo verdugo los dejó pasar hoscamente... ¿quién es el hijo?... el pibe manteniéndole la mirada para dejar clara su valía... el tipo lo miró con lástima, ofendido... síganme... pasillos de hospital... luz tenebrosa, de tubos fluorescentes que parecen hechos adrede para esos sitios... la puerta del calabozo al que morbosamente los conducía... MORGUE...
Los tíos del pibe entraron voluntariamente al agobio, en forma estoica, dejando relegado a quien no debía pasar por eso nunca... pero todos escucharon en ese momento las risas del destino... la frase tan temida por los tres... la que desde hacía rato estaba anunciada tácitamente, como flotando en el aire... pregonando un momento que quedaría grabado a fuego en la memoria... una de esas pruebas en que la vida nos pone innecesariamente... debe ser familiar directo, que entre el hijo.
Nunca se supo si ese flor de hijo de puta decía la verdad o si sólo quería hacer sufrir un poco al pobre pendejo, mostrándole la carcaza vacía de lo que hasta hacía algunas horas había sido su madre...
Joder con el mocito, disimuló su falta de coraje a la perfección... inflando el pecho todo lo que pudo, hizo de tripas corazón y entró sin dudarlo... demostrando con agallas el por qué es hijo de su padre... como diciéndole al mundo no queda sino batirse.
De pronto se encontró rodeado por todos lados de impersonales baldosas de color blanco, inmaculadas... un frío aterrador agorando lo que vendría... máquinas en desuso, mesadas de metal, cajas de aprovisionamiento... parece que el almacenero no había podido ordenar ese día... y entre toda la cachibacheada, resaltando por sobre el entorno, la bolsa de plástico llena de muerte...
Se corrió el cierre sin aviso, casi sin esfuerzo por parte del tipo... lubricado el muy turro... como si quisiera revelar su contenido.
Nunca en la vida fui golpeado tan duro... puntos de acetileno cegador
Órdenes y gritos sordos... miedo y llanto puteador
Por fin apareció, ahí estaba... mortuoriamente rígida... con gesto adusto... el blanco verdoso de su cara contrastando con el negro de su lecho de polietileno... la boca entreabierta a causa de los tubos que usaron para prolongar sádicamente su existencia... la nariz algo aplastada vaya uno a saber por qué... un hilo de saliva sanguinolenta cayendo por la comisura hasta manchar la camilla... los ojos cerrados pero más expresivos que nunca, vagando entre la felicidad que causa el no sufrimiento y la culpa por haberse ido... chiquita, débil, rompible y desprotegida... frágil como nunca la había visto... cansada debido a la agonía extendida por más de un año... triste por la despedida imposibilitada... pálida y sin vida... justo ella que supo vivir con la mayor intensidad de la que pudo valerse...
Hacete hombre, mariquita... tu mami ya no está, escuchó nuestro protagonista de boca del destino... y ni se te ocurra llorar, que los hombres son rocas sin sentimientos.
Y ahí estaba yo... viendo una escena que ningún hijo debería ver... si, es ella... es mi vieja, dije automáticamente con la voz de un niño de 29 años disfrazado con varonil armadura... el brazo de Olim al cuello y la mano de Chacho en la espalda como únicos pero invalorables soportes para no caer... los lagrimales injustamente secos por años de estúpido machismo... el estómago revuelto bombeando acidez hacia la garganta quebrada... moviéndome compulsivamente para que no se note el temblor en las piernas... gritando por dentro hasta desgarrarme... inmutable por fuera, demostrando que aprendí bien el mensaje... vieron, soy un hombre carajo... desvalido pero pétreo... mintiendo hígados fuertes mientras me sentía más solo que nunca... por primera vez en la vida encabezando la lista para dejar el mundo...
Al ya está del Chacho le siguió el cierre de una vez la bolsa, hombre de Olim... se los agradeceré de por vida... si no fuera por ellos, ese escalofriante momento se hubiera extendido hasta agotar el brutal sadismo del comunicador de turno, ya que mi boca no podía articular palabra... estaba asqueado y aterrado por la visión...
Con la mueca ya borrada de su rechoncha cara, el acompañante imparcial corrió nuevamente el frío cierre de la bolsa (si gente, es una fucking bolsa... como de residuos, casi idéntica salvo por el tamaño) y nos acompañó a la puerta... ya había terminado lo peor... ahora sólo quedaba el dolor natural y el espanto por lo vivido...
3 meses y 11 días me separan ya de esa terrible experiencia... al igual que la firme convicción de que me acompañará de por vida... les agradezco haberme dejado vomitárselas, aun a costa de traspasarles parte del dolor a ustedes... y espero de corazón que el azar no los (re) coloque nunca en la situación de hacer el reconocimiento post-morten de un ser querido...
jueves, 30 de octubre de 2008
Los profesores de (la) vida
Desde siempre admiré a la gente que tiene la capacidad de dar consejos sin miedo... a esos profesores de vida que parecen creer que su experiencia, sapiencia, moralidad y creencias son tan acertadas e inexorables como para que la humanidad deba escucharlas cada vez que quieren expresarlas... “si yo fuera vos, lo que haría es”... a esas maravillosas criaturas que pisotean la libertad del otro al punto de ofenderse si los semejantes sienten, viven o actúan en base a principios por ellos no comprendidos y/o compartidos... “yo en tu lugar no dejaría de”... a esos maquiavélicos sujetos que intentan hacer prevalecer a toda costa sus apreciaciones, incluso sabiendo que el otro es un ser individual y diferente... “yo que vos agarraría y”... a quienes están tan seguros de lo que piensan como para realizar juicios de valor sobre la vida ajena sin sentir ningún tipo de remordimiento o reparo al hacerlo... en síntesis... a los que dan lecciones de vida en lugar de escuchar y aconsejar en base a lo expresado por el otro, reconociéndolo como un ser distinto...
No es joda, los admiro... quien tuviera las cosas tan claras como ellos... además, me encanta que lo hagan... es una sensación increíble ver que dediquen parte de su tiempo a preocuparse por mis problemas... por más pequeños que estos sean... es realmente gratificante... me hace sentir querido y aceptado por el momento que gastan en intentar ayudarme... o, en realidad, en intentar hacerme acólito de la Santa Iglesia del Haceme Caso que Sé lo qué es Mejor para Vos...
Pero, por otro lado, no puedo dejar de preocuparme por el escaso nivel de empatía que parecen generar las diferencias humanas sobre su discurso... todo parece tener que adaptarse a lo que ellos opinan... independientemente del problema, la solución ya está dada de antemano y debe ser aplicada sin dudas ni dilaciones... en caso contrario, el juicio, la ridiculización, el escarnio, la miseria y la falsa preocupación parecen estar a la orden del día...
Por lo tanto, no puedo dejar de sentir un poco de angustia al escucharlos... la misma angustia sentida por ese olvidado gran pensador nacional, el Felipe de Quino... a fin de cuentas, hay algo que nunca termino de descular al oírlos hablar... y por desgracia, a la hora de la verdad, es lo más importante de todo... qué debo hacer “yo que yo, en mi lugar, si yo fuera yo...”
¿Me equivoco? Bueno, puede ser... ¿qué me recomiendan?
No es joda, los admiro... quien tuviera las cosas tan claras como ellos... además, me encanta que lo hagan... es una sensación increíble ver que dediquen parte de su tiempo a preocuparse por mis problemas... por más pequeños que estos sean... es realmente gratificante... me hace sentir querido y aceptado por el momento que gastan en intentar ayudarme... o, en realidad, en intentar hacerme acólito de la Santa Iglesia del Haceme Caso que Sé lo qué es Mejor para Vos...
Pero, por otro lado, no puedo dejar de preocuparme por el escaso nivel de empatía que parecen generar las diferencias humanas sobre su discurso... todo parece tener que adaptarse a lo que ellos opinan... independientemente del problema, la solución ya está dada de antemano y debe ser aplicada sin dudas ni dilaciones... en caso contrario, el juicio, la ridiculización, el escarnio, la miseria y la falsa preocupación parecen estar a la orden del día...
Por lo tanto, no puedo dejar de sentir un poco de angustia al escucharlos... la misma angustia sentida por ese olvidado gran pensador nacional, el Felipe de Quino... a fin de cuentas, hay algo que nunca termino de descular al oírlos hablar... y por desgracia, a la hora de la verdad, es lo más importante de todo... qué debo hacer “yo que yo, en mi lugar, si yo fuera yo...”
¿Me equivoco? Bueno, puede ser... ¿qué me recomiendan?
miércoles, 29 de octubre de 2008
El límite debería ser claro...
Me encantaría poder brindarles un texto sesudo e inteligente, que mente sobre temas importantes de la realidad mundial o que divague acerca de la conciencia humana y la psicología del individuo... pero no podré. La indignación que siento en este momento por un hecho visto ayer a la noche no me permite pensar tranquilamente. Me senté al ordenador con ganas de charlarles sobre la paz mundial, pero no puedo quitarme esa espantosa escena de la cabeza. Así que seré fiel conmigo mismo y les hablaré de ello.
No soy una persona fácil de asquear, de verdad. A lo largo de mi vida he realizado cosas que harían sentir asco a más de un mentado en esto de la aberración humana. También puedo asegurar que he ingestado alimentos (si se los puede llamar así) que producirían una mueca de espanto en la cara del protagonista de Delicatessen y he dormido en lugares que hasta las ratas de albañal mirarían algo desconfiadas.
Pero ni la práctica sexual más aberrante, ni la maldad más extrema, ni comer grillos y paloma de ciudad, ni dormir bajo un puente infecto, ni ver el interior de un amigo accidentado me prepararon para tal grado de repugnancia como el que sentí ayer. Es algo inexplicable... cómo un ser humano en sus cabales puede ponerse voluntariamente en una situación así, caer tan bajo, exponerse a la burla y el escarnio de sus semejantes con una sonrisa en la boca y sintiendo real deseo de hacerlo.
Es decir, comprendo exponerse a eso por no desperdiciar... porque ya esta allí... por recordar a nuestra abuela diciendo “en la guerra quisieran lo que vos tirás”... por gusto pecaminoso de sentir aunque sea un poco esa horrible sensación... y cosas por el estilo.
Pero pedir por elección propia y sin obligación aparente una parrillada de achuras es un tipo de placer morboso que nunca podré compartir ni aceptar en otro sujeto sin sentir un profundísimo deseo de levantarme e irme.
Gente, sean coherentes... si ya están allí, mezcladas entre los cortes que si valen la pena, y se desea comer un poco de carne de vísceras... háganlo sin culpa... sabiendo que es asqueroso pero sin culpas. Pero someterse a pagar por las sobras de un animal casi lo mismo que por comida de verdad, es algo que debe ser charlado con su psicoterapeuta de turno.
Razónenlo un momento y dense cuenta de que elegir comer carne de órgano en lugar de nutritiva comida perteneciente a la pirámide alimenticia no es una actitud ni coherente ni decente. Así que digan NO a esa práctica tan aberrante como antisocial...
Los dejo con el ferviente deseo de haber echado algo de luz sobre las confundidas mentes de quienes poseen ese feo vicio, con el objetivo de que dejen de realizar esa incomprensible autoflagelación hacia su persona... de verdad, hasta preferiría que se droguen con cosas fuertes antes que eso... sería menos nocivo.
No soy una persona fácil de asquear, de verdad. A lo largo de mi vida he realizado cosas que harían sentir asco a más de un mentado en esto de la aberración humana. También puedo asegurar que he ingestado alimentos (si se los puede llamar así) que producirían una mueca de espanto en la cara del protagonista de Delicatessen y he dormido en lugares que hasta las ratas de albañal mirarían algo desconfiadas.
Pero ni la práctica sexual más aberrante, ni la maldad más extrema, ni comer grillos y paloma de ciudad, ni dormir bajo un puente infecto, ni ver el interior de un amigo accidentado me prepararon para tal grado de repugnancia como el que sentí ayer. Es algo inexplicable... cómo un ser humano en sus cabales puede ponerse voluntariamente en una situación así, caer tan bajo, exponerse a la burla y el escarnio de sus semejantes con una sonrisa en la boca y sintiendo real deseo de hacerlo.
Es decir, comprendo exponerse a eso por no desperdiciar... porque ya esta allí... por recordar a nuestra abuela diciendo “en la guerra quisieran lo que vos tirás”... por gusto pecaminoso de sentir aunque sea un poco esa horrible sensación... y cosas por el estilo.
Pero pedir por elección propia y sin obligación aparente una parrillada de achuras es un tipo de placer morboso que nunca podré compartir ni aceptar en otro sujeto sin sentir un profundísimo deseo de levantarme e irme.
Gente, sean coherentes... si ya están allí, mezcladas entre los cortes que si valen la pena, y se desea comer un poco de carne de vísceras... háganlo sin culpa... sabiendo que es asqueroso pero sin culpas. Pero someterse a pagar por las sobras de un animal casi lo mismo que por comida de verdad, es algo que debe ser charlado con su psicoterapeuta de turno.
Razónenlo un momento y dense cuenta de que elegir comer carne de órgano en lugar de nutritiva comida perteneciente a la pirámide alimenticia no es una actitud ni coherente ni decente. Así que digan NO a esa práctica tan aberrante como antisocial...
Los dejo con el ferviente deseo de haber echado algo de luz sobre las confundidas mentes de quienes poseen ese feo vicio, con el objetivo de que dejen de realizar esa incomprensible autoflagelación hacia su persona... de verdad, hasta preferiría que se droguen con cosas fuertes antes que eso... sería menos nocivo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)