miércoles, 4 de julio de 2012

vivimos en un mundo donde ya nadie escucha


truchas católicas...
donde sea que miro,
veo truchas católicas...
me culpan, se ofenden,
me desfalcan la mirada,
en su ira interdotada
de infrahumanos sin pasión...
malditas truchas,
están por todos lados
inundando corazones
y matando sueños,
hediondos peces insoportables
llenos de culpa
y qué pasó,
nadando en sus charcas
de agua bendita
lágrimas señor
y monaguillos,
las truchas católicas...
son jueces de la verdad,
llenas de reglas
y mandamientos fugaces,
que desprecian las preguntas
destruyendo sinrazón,
se jactan de su saber
de vieja usanza emanado,
saberes de pescados moribundos
acostumbrados a su humanidad
de aceptar imperamentos
que obligaron a sus padres...
sean teas o ateas sean,
religiosas agnósticas
idolatran a su cruz,
iconoclastas, leales a sus dioses,
apedrean lo distinto
pues le temen con pavor,
dan consejos, cuentan recetas, suman,
como forma de acercar
a su vientre,
las truchas católicas...
hablan de la bondad
y discursean sobre el bien,
pero cuando las papas queman
nada saben del amor ni conocen del amor,
pues desprecian la libertad
y no se animan a sentir
ni el más mínimo cariño,
pero exigen que se las adore
creyendo palabras huecas,
las truchas católicas...
egoístas pajarracas egoístas,
creen que el mundo acaba en ellas
y no charlan de nada más
que de sus vidas grises,
las truchas católicas,
invocando desventuras
desoídas sin orejas,
dan excusas para olvidar todo aquello
que exponga su mundo y cobardía,
pues cobardes de vivir
temen vivir su vida...
y las lágrimas impuras,
fértil llanto
de un humano detractor,
inteligente al pedo
pues no sirve para nada,
anegan de mares y ríos y peceras
a este mundo apescadado,
luchando contra las aspas, viviendo gasolina,
tratan de conmover
a un pescado impersonal,
antes que rendirse a asumir
que Gólgota se comió al hombre...
grita y patalea y ruega y pide,
el pobre tipo detractor,
pero nadie lo escucha
ni se convoca a su súplica,
pues las truchas hacen sordas
rechazando su bautismo
hecho con llanto verdadero,
el de niño arrepentido
que teme dormir de noche
a oscuras
y lejos del amor colcha,
aunque sea de las truchas
sólo quiere un corazón...
termina siendo patético,
vil humano pecador,
que nada sabe de reglas ni hastíos
queriendo vivir su cosmos,
extrañando a algún pescado
que le bese los ojos...
termina siendo patético,
el idiota descarado,
me produce tanta lástima
que lo cagaría a cachetazos
mientras me miro al espejo
pues el tarado soy yo,
y no importa cuánto gima o llore
las truchas siguen inescuchas
hablándome de miserias,
rechazando mi cariño,
empantanando discursos
en su sentir adaptado y sin luz...
elijo a una puntual
y le digo, pececito
dejate querer que nada
tenés que perder conmigo,
acá está mi corazón
y nada te pido a cambio,
sólo que lo cuides sin romperlo
pues tengo uno
y ya tiene muchas heridas,
pero en vuelta de recibo
hay vacío, huida, opaco, crueldad...
desesperado la invoco a ella,
a mi bruja milagrosa
que me lleva al infierno
para dejar de morir,
para sentir su calor
que nada nos pide a cambio
más que el alma
putrefacta
de humano inadaptado,
que no sabe de pescados
pero si de amor y libertad...
y el tiempo pasa y Birutia que no viene,
el maná maná del oso libertario
que no aparece,
encerrándome en un circo
de soledad y silencio...
ya ni Birutia, que siempre,
que nunca nunca,
pero ella ni ya,
se la deben haber comido las truchas
a mi amiga Birutia amada,
las truchas católicas...
y de pronto me pregunto,
será la llave esa qué,
la ginebra qué será
de los andenes y los montes,
la que abra las ventanas;
o mejor ese viaje loco que no daré
pero salgo dando,
este finde, el anterior,
pero que está en mi futuro...
qué sé yo, pececitos,
a mí no me pregunten,
sólo soy el que atiende la caja,
la caja con cambio por favor...

jueves, 28 de junio de 2012

la mierda es una vida


yo tenía una mariposa con poderes espaciales
que en su gran perennidad viviría más de un día
mutándome al despegar, recuperándome el vuelo
pero ayer se me murió, dejándome en la cornisa

yo tenía dos bolitas, dos canicas azul cielo
que iluminaban mis costras, apartando la tristeza
dos faros en el vacío que guiaban a mi niño
pero ayer se me eclipsaron, dejándome oscuridad

yo tenía enorme erario, millones de hebras de oro
que eran toda mi riqueza, abundancia sin igual
fortuna cual más brillante que aseguraba futuro
pero ayer se me robó, dejándome en la miseria

yo tenía un huracán, furioso de rojo fuego
que acaloraba mi rostro, embrujado magma ardiente
alborotado y ruidoso con sonrisa embellecida
pero ayer se me apagó, dejándome en el silencio

yo tenía geografía, montañas, praderas, chichas
que me hacían convencer sobre un Dios creador
un horizonte perfecto, contemplado de rodillas
pero ayer se derrumbó, dejándome sin hogar

yo tenía un compañero, un osito de peluche
que velaba por mi noche en los sueños de locura
dando paz, tranquilidad, devolviéndome el abrazo
pero ayer se me perdió, dejándome sin abrigo

yo tenía dos pasiones, ungidas de anhelo eterno
que se hacían desear con perversa ingenuidad
obnubilando mi mente, haciendo desentendidos
pero ayer se me escaparon, dejándome en apatía

yo tenía una partida, juego vate de palabras
que obligaba a sonreír a mi espíritu aburrido
ya fuera nos preguntando, ya fuera cacharro verde
pero ayer se difumó, dejándome en el vacío

yo tenía un manantial de embriagante agua salada
que calmaría mi fiebre, mi sed de inmortalidad
conquistando aquella fuente conquistaría el mundo
pero ayer se me cerró, dejándome el alma seca

yo tenía una ilusión, ahora tengo soledad
que me rompe las encías en su volver a sentir
el querer, la libertad, estaban entrelazadas
pero ayer todo cambió, dejándome sin vivir

sábado, 16 de junio de 2012

porque a fin de cuentas un círculo no es más que un cuadrado al que se le acabo el dinero para terminar los detalles de la casa


pesaroso en mi dilema,
siempre dudando
sin saber qué hacer,
sigo dudando
hace mañanas...
desesperado,
tiré una moneda
para que diga,
resuelva qué hacer,
pero cayó de canto
sin darme la respuesta...
cayó de canto
y me dejó dudando...
y yo sigo en mi dilema...
confundido,
sin hacer saber qué,
hace mañanas que canto
y no sé qué sigo
y tiré una respuesta
y me cayó de dudo...
pueden creer?
la mañana respuesta
cayó de dudo
y me dejó cantando,
hacer qué sin saber
y sigo moneda...
así que me resigné
y me quedé dudando
siempre de canto,
y sigo cayendo
sin saber la respuesta,
sin saber qué hacer,
pero callando
y así sigo y sigo...

lunes, 12 de marzo de 2012

Queda un sólo camino en mi presente… arriba

Abandonado por yo, abandonado por tú, abandonado por él, abandonado por nosotros, abandonado por vosotros, abandonado por ellos... abandonado por todos... abandonado por todo... abandonado por vos... abandonado por mí... así me siento, abandonado...
Abandonado hasta por el abandono que no me deja abandonar...
Sin laburo, sin estudio, sin tareas, sin proyectos, sin presente, sin futuro, sin ideas, sin textos, sin pretextos, sin amigos, sin amor, sin cariño, sin besos, sin abrazos, sin obra, sin canal, sin odio, sin familia, sin madre, sin padre, sin hogar, sin refugio, sin enemigos, sin sentido, sin mascota, sin dinero, sin poemas, sin arte, sin crearme, sin creerme, sin música, sin seguir, sin calma, sin capacidad, sin inteligencia, sin lobotomía, sin idiotez, sin clases, sin cursos, sin caminos, sin camino, sin medias sanas, sin sapos que lamer, sin ranas que besar, sin horarios, sin donde ir, sin que hacer, sin respuesta, sin preguntas, sin dudas, sin certezas, sin misericordia, sin perdón, sin luz, sin tiniebla, sin preocupaciones, sin labor, sin curros, sin Dios, sin mi taza de café, sin figura, sin salud, sin dieta que me haga pesar menos de 140 kilos, sin mensajes, sin herrajes, sin nariz, sin fotos, sin ideales, sin partido, sin leer, sin escuchar, sin hablar, sin gritar, sin llorar, sin quejarme, sin contactos, sin preceptos, sin sujeto ni predicado, sin adoquines del muro de Berlín, sin droga, sin adictos, sin locura, sin cordura, sin sueño, sin dormir, sin Rivo, sin locólogo, sin colchón, sin limpiar, sin vomitar, sin vivir, sin morir... sin nada... sin nada de nada...
Así me siento, nadeando en la nada del sin sin...
Mi masajista solía decir que lo bueno de no tener nada es que todo lo que viene es ganancia, ya que nada más podés perder... y a mí realmente ya no me queda nada... lo que el muy gil se olvidó de contarme es que no bastaba con no tener nada, sino que además había que moverse para salir de la madriguera del conejo blanco...
Me animaré de una vez por todas a quemar las naves y retomar el sendero de mi vida???
Es verdad que salir a flote no es fácil, y más cuando se tiene un bagaje tan pesado atado al tobillo pero... cuando se está en el fondo tocando barro, el único camino que queda es para arriba, no?
Miren si me animo a nadar en ese sentido y hasta acabo viendo el sol nuevamente...............

miércoles, 27 de julio de 2011

Coloreando de colorado mi descolorida cara... que vergüenza

Me miro al espejo abrazado a ella y aun no puedo creerlo, es hermosa... demasiado hermosa, tanto que me hace un poco más bello a mí... circundado por esa belleza sin igual... mucho pero mucho más hermosa de lo que yo podría ser en toda mi vida si ella no estuviera conmigo... arriba mío, rodeándome con sus delicados brazos elásticos sin pedirme nada a cambio de su enorme entrega... sobre mí, acariciándome eróticamente el alma desde afuera... imagen fea sería la que me devolvería el espejo si ella no estuviera ahí conmigo... plena, dándome de mamar esa esencia de anarquía hipnótica que tantas veces anhelé y ya extrañaba... demasiado imperfecta la muy turra como para ser tan perfecta en mi pereza de vida desgastada por neuróticas realidades increativas... cómo no querer darle amor y pasión a esa delicadeza femenina que veo en mi espejo, volviendo bello un cuerpo cansado y viejo como el mío... que visión tan linda, carajo, aun no puedo creerlo... no la merezco, de eso estoy seguro... alguien tan maravilloso no debería estar conmigo nunca, pues no la merezco... es lo más lindo que he visto en mucho tiempo... dándome potencia de diarrea creativa sin límites... no le importa que no la merezca, está ahí conmigo en eterna felicidad conjunta... unidos en un perfecto abrazo imperecedero que ya nunca nadie podrá separar... juntos, frente a mi espejo, unidos en un espacio sideral que sólo ella y yo comprendemos... vueltos uno para siempre en la felicidad de querernos como niños locos... la amo tanto tanto tanto, mucho menos de lo que ella me ama a mí... nacidos el uno para el otro, completo al fin por primera vez en mi vida... la miro... la observo escuchando sus susurros en mis ojos... la deseo cada segundo más que el anterior... adorándola como a una diosa que bajó a la tierra para embellecerme y liberarme... es única... igual en todo a tantas otras, pero única... irreemplazable en todo sentido... muchas otras vendrán a ocupar su lugar, lo sé... nada es para siempre y mucho menos lo es la perennidad física que nos une... pero ella será inolvidable... miro nuestro abrazo que me devuelve el espejo para grabarlo tatuado en mis retinas... “te amo, zonzita” le grazno a esa divinura que me recorre la cara con las caricias de su ser... muchas vendrán a reemplazarla en el futuro pero ella estará conmigo para siempre... no la dejo ir nunca más, prefiero perderme yo... me miro embelesado, completado por esa belleza sin igual que me brinda su presencia en mi baño... me siento un idiota cortazesco sonriendo solo, regalándole esa sonrisa a quien más la merece... nos miramos... soñamos juntos con el día en que por fin podamos mostrar nuestro amor al mundo, en público... ser contentos frente a otros dando felicidad al entorno... es que somos tan felices, unidos como estamos, que sería egoísta no querer regalar parte de esa felicidad... siento la luz que brota de cada uno de mis poros queriendo llenar el ambiente... joder, me siento tan lindo desde que estoy con ella... tan pleno... llegó a mi vida a regalarme libertad del único tipo que me faltaba... y llegó en el momento indicado... justo cuando el fondo de la madriguera del conejo blanco se me presentaba como demasiado cómodo... ahora soy realmente libre gracias a ella... totalmente libre... cuando se monta sobre mí, la energía me invade desde todos lados como si fuera el conejito drogón y maraca de Duracell... por separado no seríamos más que seres opacos, pero juntos... ufff... es potencia creativa de la más desinhibida y aparatosa... nos vemos lindos juntos, se nota el amor idílico que nos profesamos... les ruego que por favor no le cuenten, pero la necesito tanto... es casi vergüenza lo que siento al necesitarla como lo hago... es que puedo vivir sin ella, sin dudas, pero ya NO QUIERO vivir sin ella... y ella, mariposa cósmica de belleza protuberante en un mundo que no comprende, está ahí conmigo sin que nada la una a mí más que la generosidad y la entrega... nada la obligó a elegirme, pero aun así lo hizo y se lo festejaré por siempre... cada segundo que paso con ella a mi lado es más feliz que el anterior, abrazados en fantasía desbordante que detiene el tiempo-espacio al infinito... le agradezco haber pasado la noche conmigo, la sexta noche compartida en intimidad desde el día en que nos presentaron... fueron meses de cortejo para lograr conquistarla... meses de demostrarle a su padre y madre que merecía su confianza... que por más patético y pelotudo que yo sea, me ganaría a pulmón el ser parte de la troupe familiar...intentando abandonar mi psicopatía cada vez que llegaba a su casa, que ya es mi casa, a ganarme el afecto de sus hermanos y padres... “no te merezco” pienso mientras la miro “pero me ganaré el derecho a estar contigo aunque me lleve cada segundo de mi vida el hacerlo”... es que la confianza que depositaron en mí sus padres, nuestros padres, es un regalo que sería horrible no valorar y atesorar... pienso mientras la miro completarme completa... sé que soy el que menos se ganó el formar parte, de los 9 niños soy el más desagradable y asqueroso... el menor no en edad pero sí en capacidad, sin duda... el único que no mostró real compromiso con nada ni nadie, por lo menos hasta hace muy poco tiempo... y eso me hace estar más en deuda aun por la confianza puesta en mí... no la merezco a mi lado pero aun así me brindaron el cheque en blanco de su compañía... y eso no es una prueba sino un vínculo vinculante que me obliga, sin que nadie me lo imponga, a ganarme su amor a diario... a devolverle a su madre, quien a fuerza de porrazos logró parirme a mí también, toda la constancia y energía que gastó en retarme para merecerla... en enseñarme a ser digno de ella... todo el afecto que puso para volverme quien estoy hoy, feliz con ella a mi lado sobre mío gracias a los esfuerzos de esa maravillosa madre... a demostrarle al padre que hay algo en mí aunque no se vea fácilmente... que no lo decepcionaré por haberme entregado su confianza sin haber hecho nada para ganármela, ni a ella ni a ella... pero aun así me dio su mano en sagrado inmatrimonio... es hermosa, la miro con tal cara de bobo que me doy vergüenza a mi mismo... jajajaja... “gracias, cosita linda, gracias por haberme aceptado” le digo mientras pienso en sus hermanos, nuestros hermanos... los adoro sin decirlo por haber compartido ese momento conmigo... por dejarme compartir ese momento con ellos... por el vínculo que los pone para siempre en mi memoria, al recordarnos satíricos cachivaches ese sábado al mediodía en que vimos la luz del rojo sol del atardecer volverse fantasía en realidad feliz... en felicidad real... la miro y recuerdo esa imagen... la imborrable textura en mis dedos del rojo hipnótico... ese momento en que por fin me uní a ella, por fin... compartiendo con mis hermanitos el maravilloso patio arenero de paparruchos juegos infantiles... jugando juntos en un mundo lleno de cosas nuevas conocidas... desbordante de cotidianeidad desconocida... sintiendo el vértigo en mi estómago al presenciar esa imagen en mi memoria... al sentir su cuerpo pegado tan impúdicamente al mío frente a su familia... gozándonos dichosamente ante nuestra familia... sin el juicio de nadie al verme hacerle el amor en público, frente a todos ellos... vergonzoso la miro ahora, vergonzoso la recuerdo antaño ese día... pero con un tipo de vergüenza que me encanta... vergüenza de niño... vergüenza de adolescente enamorado... vergüenza de payaso que recordó como sonreír... vergüenza de otrora payaso sin risa que muere de ganas de reír nuevamente, compartiendo esa risa con el mundo... y volviendo mi atención al espejo de mi baño, la miro encantado... nos miro completos, perfectos... únicos en la unión... unidos en común unicidad... necesitándonos... abrazados hermosos como nunca pensé que me iba a ver en mi vida... ahí está... siento el brote de paroxismo autoconsciente... la amo y no me separaré de ella mientras viva... pues con ella es que al fin podré ser quien me faltaba para poder estar completo... ahora sí podré sacar esa vena interior que no salía más que en textos e intimidad... por fin podré soltar el vómito de creación arrasadora que tengo atorado en público hace tanto tiempo... sin necesidad de cenizas, ni cortes, ni gritos, ni besos, ni devoluciones, ni consejos, ni hijos, ni silencios, ni saltos al vacio, ni histerias, ni reposeras parlantes, ni garantías, ni amigos, ni golpes, ni maquillajes, ni luces, ni hambres, ni locuras, ni perdidos, ni monos entrenados, ni agresiones, ni fábricas, ni rezos, ni vendedores, ni frustraciones, ni tiburones, ni disfraces, ni agresores, ni cadenas, ni escritores, ni mudos, ni remeras, ni hojas, ni familias, ni poesías, ni oscuridades, ni cigarrillos, ni caminos amarillos, ni abrazos, ni ginebras, ni sillones, ni expulsados, ni sillas, ni llantos, ni soledades, ni libros perdidos, ni gradas, ni nada... por fin todo eso saldrá sin necesidad de nada... sin necesidad de nada más que ella y yo juntos... siendo uno desde hace una semana... siendo juntos para siempre... empezando unidos un camino de búsqueda que no acabará nunca... pues no hay meta ni camino trazado... sino sólo pasos nuestros, juntos, para andar el camino... descubriendo a cada zancada nuestro pasado próximo futuro...
Gracias padre, gracias madre, gracias niños por compartir ese momento conmigo... por dejarme estar con ustedes...
Gracias Diego por la confianza y la guía... gracias Lu por la entrega, la paciencia, la energía, la onda, la esperanza y los ovarios que le ponés cada sábado... gracias Lautaro, Thais, Naty, Flor, Domingo, Ale, Chris y Nico por ayudarme y ayudarnos y haber estado y estar y reír y dejarme ser parte con ustedes de tan maravilloso proceso vivido en conjunto... no sé ustedes, pero yo pretendo no olvidarlo nunca...
Es que, no sé... estoy enamorado... sólo eso... me veo con la adorable nariz roja completando mi tan imperfecta cara... y... qué sé yo... me encanta... nos veo juntos por fin en el espejo de mi baño y... nos amo, sólo eso...

jueves, 16 de junio de 2011

Recordando el viejo cuartel general de la avenida Callao

Una de las ventajas de irme poniendo viejo es que me voy animando a hablar con mayor soltura y menos miedo a cada día que pasa... disimulando menos mis sentimientos, sin importarme demasiado lo que opine la gente... y sin esperar tampoco respuesta del interlocutor, digo lo que siento y si no es retribuido pues mala suerte... es que prefiero ser sincero con quienes quiero o quise a vivir en un mundo de miedo, estática y dicotomías afectivas... y algo así es lo que me movilizará hoy, ya que desde hace días tengo un, extrañísimo en mí, ataque de nostalgia... casi diría de melancolía, aunque no en sentido psicoanalítico sino más bien de maraca llorón...
Es que me acordé de uno de los lugares que marcó mi vida de verdad, para siempre: el Dinky’s (o Dinki’s, en realidad no me acuerdo cómo se escribía)... y no tanto por el lugar en sí, que era un esperpento horripilante de gilada rápida al mejor estilo Johnny que nada tiene que envidiar a cualquier inmundicia de baratez importada de la CaBaires... sino más bien por la bella, y no tan bella, gente que allí habitaba y conocí... gentes varias de muy diversa calaña mas todos interesantes en algún sentido... y yo, sin importancia ni valor alguno debido al egoísmo que me impedía entregar nada salvo en cuenta gotas, orgulloso de haber formado parte de esa fauna intrascendente para el mundo pero llena de barrilete cósmico... es que mirados en particular nadie parecía haber nacido para cambiar el futuro ni para ser candidato al nobel de astromúsica, pero bien observado el general del asunto... ufff... la complementariedad creadora de trotamundos disímiles llegaba a niveles envidiables... era multiplicación pura en sentido del más figurado... sin demasiado arraigo en la realidad, es cierto, pero de esas que no hubiera dejado de vivir por nada del mundo...
Y ya me estoy poniendo melancólico de verdad, me cago en mi puta memoria... porque el problema es ese, gente, mi puta memoria... esa mierda cerebral que, neurótica como es, no me deja olvidar a nadie ni deseándolo... ojalá no tuviera tan buena memoria, así podría utilizar esa sinapsis no empastada en aprender a tocar el banjo... pero no, la memoria me obliga de cuando en cuando a recordar... y cuando es como hoy, que recuerdo gente que quise y quiero mucho, se torna melancolía... porque otro de mis innumerables defectos es que el amor no muere nunca... si te quise, te quiero y querré para siempre... no te olvido ni aunque no sepas quién mierda soy...
Pero ya me estoy aburriendo hasta a mí, así que pasemos al asunto...
El lugar en cuestión era una grasada comercial con más plástico que Ricardo Fort, hecho que lo vuelve poco interesante de describir... pero la mentada fauna, ya es otra historia.
Abierto 24/365, el bolichito en cuestión propiciaba ser punto de encuentro neurálgico para las existencias que de él hacíamos nuestro cuartel central de posesión... fuera día, fuera noche, fuera invierno o verano, lloviera o ganase Boca, feriado o paro general, uno pasaba por ahí en busca de compañía y siempre encontraba algún parroquiano conocido con el que tomarse un té con scones... y hasta unas birras prejuerga (o post en muchos casos)... o si era tirar unos dados o unos magic la idea, también se podía contar con la salvadora mesa de turno... o hablar de cine y poesía con algún bohemio en desgracia... hasta funcaba como sitio de paso entre tugurios y bolichones...
No es que el lugar fuera nuestro tampoco, no no no, se llenaba de gente desconocida... pero igual había tres grupos estables que hacían las delicias de grandes y no tan grandes...
El primero, mi grupo por pertenencia, era el de los jóvenes roleros y magiqueros... una troupe de desquiciados adorables que nos juntamos durante años en aquel sitio porque era el único lugar público que nos dejaba jugar tranquilos sin prohibírnoslo debido a la ley de apuestas... que con el tiempo fue sumando gente cercana sin necesidad de ludopatía presente...
El segundo, mi grupo por derecho, era el que amalgamaba papá Alejandro... la cosa más desquiciada de la que haya formado parte, ejército diverso si los hay... rango etario bien extenso, sexualidades varias bien difusas y ambiguas, intereses de todo tipo, androginia, nivel intelectual que daba para aprender cada noche, peleas infaltables, endogamia y demases por el estilo... una clase abierta de antropología para quien nos viera...
El tercero, mi grupo por intromisión, era el de Galopante... bastante similar al anterior pero del que mi gran amigo cuasi-oriental y yo sólo éramos outsiders aceptados pero sin ser miembros estables...
Y como venía diciendo, formé parte de todas esas maravillosas vivencias y me nutrí de ellas todo lo que pude... haciendo de ese reducto de consumismo sin sentido un lugar imborrable en mi ser...
Allí fue también que conocí a “la chica del bar”, el gran amor platónico de mi vida... la mujer perfecta... la imperecedera madre de mis hijos y musa inspiradora de infinidad de textos... a quien por amor eterno y cobardía póstuma no me animé a seguir hasta que ya era demasiado tarde... y si no fuera porque Romero y Maxi no me insistían, no hubiera seguido nunca... ya les contaré algún día sobre ella, por ahora dejémoslo en que por no encontrarla me gané la hermosa posibilidad de soñar toda mi vida con la relación perfecta pero sin arruinarla con el común cotidiano de pareja, como seguramente hubiera pasado...
Y con ese botón como frutilla del asado, el Dinky’s y su gente retornan a mi memoria a generarme un ataque brutazo de melancolía... de amor de niño viejo que recuerda sus épocas de tropelía adolescente con el cariño que se merecen pero sabiendo que son irrecuperables... ya no por la vejez, ya no por los 12 años pasados... ya no por la distancia, ni tampoco por vergüenza... sino más bien porque la mayoría de esa gente casi seguro que no tiene el más mínimo interés en mi persona y lo que ella implica... a pulmón me gané ser olvidado, enterrado, rechazado y apartado de la vida de todos ellos; incluso de la de los más queridos...
Es que yo en esa época era un zurdito pusilánime bastante pedante y pagado de mí mismo que se la creía demasiado despreciando a casi todo el mundo y ninguneando soberbiamente a muchos pero incapacitado para demostrar afecto y respeto real en la mayoría de los casos aún si lo sintiera (cualquier similitud con la actualidad, por favor se la guardan, dale?)... así que comprendo que gran parte de ellos no me recuerde, o lo haga con poco cariño... me lo busqué solito...
Joder, que pedazo de cagada recordar ese lugar, sólo viene a certificar la cantidad de sitios de los que huí cobarde por miedo a ser parte de algo, y la lista es larga... la Echeverría, Mini, la 26, el Pelle en general y los Gulas en particular, el Dinky’s, el birratour, Ingeniería, Económicas, la pensión de Avenida de Mayo, la Sarmiento, Calibán, Timbre, Tato’s, San Juan, Monte, Tigre, los Bellio, los Silva, los Sevilla, partidos y agrupaciones varias, y siguen las firmas... me pregunto si algún día dejaré de escapar y me animaré a pertenecer de una buena vez... o seguiré toda mi existencia vagabundo interesante pero nunca parte, renunciando a los vínculos antes de que se conformen y afirmen para luego, muchos años después, recordar con cariño a la gente y preguntar qué hubiera pasado si...
Pero bueno, que soy un gil ya lo saben, así que la cosa puntual es simple... me pregunto desde hace días... qué será de la vida de todos ellos???
De Edgar, mi gemelo y amigo entrañable si los tuve, con quien compartí tantos momentos intensamente duros como para habernos alejado sin saber muy bien por qué...
De Alejandro, demasiado heterosexual para ser tan gay, con quien no me alcanzarían 4 vidas para terminar de entender la relación de profundo amor destructivo que nos teníamos...
De Raúl, mi primer gran amigo de esos andurriales, quien me terminó haciendo la cruz por no poder entender que no era falta de afecto lo mío sino absoluta falta de orden o rumbo por esos tiempos...
De Maxi, siempre en la línea que separaba la traición de la amistad más pura y sincera, a quien dejé en el camino por fidelidad fraternal al único hermano que tuve en mi vida...
Del Chile, más querible y tierno incluso que la cruza entre un peluche y el muñequito de Bimbo, con quien fui más injusto que con nadie pero aun así intentó ser amigo y estar para mí...
De Ramiro y Sebastián, dos locuras bien distintas pero harto complementarias, a quienes un monumento de oro macizo de 7 metros seguiría sin hacerles el más mínimo honor...
De Ivana, tan maravillosa que hace imposible describirla en palabras, a quien adoraré siempre por ser la única de allí que veía a través mío sin creerse mis estupideces, permitiéndome ser sincero...
De Feli, único punkie tirapiedras pero enigmático que debe haber en el mundo, a quien nunca le di el lugar que merecía a pesar de ser un tipazo poseedor de una buena vibra descomunal...
De Andy, la única ahí que debía sentir cariño sincero por mí, a quien nunca me pude acercar y hacerla amiga de verdad por no entrometerme entre varios muchos en discordia...
De Cristiano y el Peque, mis primos extramatrimoniales, con quienes nunca entenderé qué fue lo que nos distanció en forma tan drástica como para volverse insalvable en tan poco tiempo...
De Chalito, una de las pocas personas realmente invaluables que he conocido, de quien guardo tantos pequeños gratos recuerdos que me rompería el corazón confirmar que ni sabe quién soy...
De Eugenia, la más cruel y perversa mujer que haya pasado por mi vida, a quien le debo más de lo que estoy dispuesto a asumir en este texto, así que sin fonemas de sobra...
De Duka, a quien aunque no me crea llegué realmente a querer y respetar mucho, y sus eternos “contar hasta 20 faltas” para no romperme la cabeza a martillazos como seguramente me ganaba...
De Martín y Laurita, una de las parejas más disfuncionalmente perfectas que vi, a quienes nunca pude querer del todo por ser excesivamente yo en esa época...
De Nico, y su increíble energía superadora y creciente, quien me encaró más veces que nadie en toda mi vida para preguntarme por qué solía tener tan mala onda y ser tan asqueroso...
De Fenrir y Martina, el gigoló y la mujer naranja - el trotamundos y la mariposa cósmica - dos seres casi perfectos, demasiado enamorado de ambos como para animarme a ofrecerles un trío...
De Thor, tan interesante y magnético como desagradable y soberbio, con quien compartí tantas charlas profundas que no puedo creer no haber sabido nunca si nos queríamos o no...
De Rocío, tan abrazable como insultable, a quien siempre le agradeceré esa noche en la que estuvo y me dejó estar, charlando horas, incluso sabiendo que me costó todo lo caro que podía costarme...
De Esteban y Lao, derrochando buena onda e infantilidad, con quienes nunca pude relacionarme desde que coqueteaban con todos pero no se definían por nadie...
De Sergio, poseedor de un miserable corazón de oro, una de las pocas personas a las que permití en mi vida guiarme y darme consejo en temas como literatura, cine o la vida misma...
De Susana, la primera mujer madura que pasó por mi vida, a quien le debo el forzarme a entrar al mundo de la poesía y el encanto en mi época más ataviada por el punk y Bukowski...
De Galopante, y su dudosa procedencia que lo hacía merecedor de ese apodo, a quien no llegué a conocer en lo más mínimo pero con quien tomé más de una birra interesante...
De Pablito, Nacho, Mocho, Dani, Cami, Azra y su hermosa novia, Mati, Anita, Marisa, Ron, Natalia, Lu, Clau, Dam, Roxana, el fumigador y tantos otros a los que pido perdón por no recordar, a quienes por acojonada inhibición, estúpida soberbia, vergüenza o quién sabe qué mierda, nunca me di la posibilidad de conocer...
El común denominador con todos ellos es el mismo, de todos me alejé yo solito por responsabilidad pura y exclusivamente mía, sin que nadie me eche... con algunos me unía una relación de amor-odio intensísima, cosa demasiado común en mí... con otros era amistad de la más pura y sincera que pasó por mi vida... con otros era adoración mutua sin más explicación que esa... con otros era mera pertenencia común pero con intentos y ganas de estar... con otros era sólo soportarnos... pero a todos los recuerdo y extraño incluso sabiendo que salvo 3 o 4 de ellos, el resto ni sabe que existo o prefiere no acordarse o simplemente no le interesa mi existencia... y la melancolía me atrapa pero el tiempo ya pasó y no se puede volver atrás... siempre un idiota que huye en lugar de dejarme querer... y la melancolía no me deja hablarles por miedo a que no me recuerden o no quieran recordarme... o peor, que lo hagan como era en aquella época sin que medie la cruda realidad de lo marrano antisocial que yo podía llegar a ser pero que no por eso no los respetara o quisiera sincero... y la melancolía me termina de alejar incluso cuando alguno se mostró interesado en el pasado... pero nada, sigo pecando de “Seví” en determinados ámbitos, y por más que haga esfuerzos para ser mejor no me termina de salir... y me transformo en el marrano inhibido, antisocial, vergonzoso, pedante y pendenciero que ellos solían conocer, aunque ya no lo sea, confirmando a cada letra, palabra, sonido o acto que bien hicieron en sepultarme en el retrete de la memoria u olvidarme por completo... y la melancolía me condena por propia voluntad a perecer toda la eternidad en los viejos Acantilados de la Soberbia, a los que sabiamente me lleva tan seguido mi eterna amiga Birutia... para ir acostumbrándome, vio...
Lástima, porque lastima de verdad no poder acercarme... ojala algún día puedan perdonarme por haber sido tan “Seví”, o por lo menos pueda perdonarme yo... y siguen las firmas y las líneas en mi interminable lista blanca de gente a la que quise pero de la que huí... a la que no podré volver nunca porque ya me encargué de tapiar las puertas que me habían abierto sin que lo pida... y el puto de Spielberg que me prometió un DeLorean mágico que nunca llega a reparar mi pasado y el Doc sólo era una mentira como los pingüinos boxeadores de Hall’s...
Lástima, algunos valían la pena mucho más de lo que lo valgo yo, pero bue... “lo hecho, hecho está” decía un patético asustadizo que temía recuperar su propio destino, y plegarme a esa postura no es recomendable pero si muy cómodo... más después de tantos años... así que sólo me queda brindar por ellos y pedir, como tantas otras veces, que la ginebra derramada vuelva a borrar mi memoria y los renueve eternos recuerdos hermosos en lugar de pasado vinculante que duele no recuperar... y sé lo que me dirían, “con cerveza hay que brindar” por la gente que se quiere y ya no está... ya sea por birratour, ya sea por amistad... y por eso, por clamor popular y por volverlos recuerdos nebulosos para no extrañarlos como lo hago, brindo por ellos con un largo vaso de ginebra...

martes, 15 de marzo de 2011

Mañana sólo es el ayer de pasado mañana

Como tantas veces en el pasado, y seguramente en el futuro próximo y no tan próximo, me veo en la obligación de comenzar un post pidiéndome perdón por no colgar nada hace ya tiempo; es que me mata no hacerlo, no por ustedes sino por mí. Es una de las pocas cosas en las que me permito ser egoísta en la vida, mi propia producción intelectual (o no tan intelectual en verdad, más bien pobre y autocomplaciente por lo general… pero bueno, es lo que hay). Por eso es que, aunque suene raro, me pido perdón a mí además de a ustedes.
Recuerdo que cuando comencé esta excusa de comunicación de lo que siento, la idea original era colgar cosas con la suficiente asiduidad como para que el lector desprevenido que comenzara a seguirme no abandonara su raid lectictivo... y mucho menos por falta de material. Demasiado difícil es conseguir que alguien realmente siguiera los pormenores de una sinrazón de existencia tan patética como la mía como para encima perderlo por culpa propia. Pero nuevamente he caído en el gravísimo error de no postear, a sabiendas de que eso es nocivo para el presente blog...
Debo reconocer, sin embargo, que lo he intentado... semanas van que paso casi todas las noches frente a un Word abierto garabateando posibles textos sin que salga nada potable... y por más que me esfuerce, el cursor siempre termina de la misma manera; por más intentos que hiciera, titila y titila y titila al comienzo de una página en blanco. Qué les puedo decir... soy de los que sólo puede escribir cuando está realmente alegre o realmente triste; y por desgracia, en la actualidad, no estoy ninguna de las dos... y el resultado es un cursor que titila y titila y titila en una página en blanco. Si al menos pudiera definir mi estado de ánimo... pero no, hace meses que parezco estar montando a pelo en el caballo del desvarío misantrópico sin el más mínimo indicio de encallar finalmente en las tranquilas aguas del sosiego espiritual; ya sea para reírme de mi plena felicidad o para llorar mi acongojada tristeza, pero con la certeza de haber llegado a puerto... a algún puerto.
Cómo es eso... fácil. La pérdida de un sueño que llenó mis costras durante un tiempo, y el dolor que me produjo asumir y asimilar que ya no es posible, me generaron una tristeza enorme... tanto que llegué a contemplar la idea de romper las tres promesas que juré cumplir en mi vida incluso a costa de todo (cuáles eran y si las rompí son temas que por el momento no son incumbencia ni siquiera mía). Pero dicha tristeza fue mermando al darme cuenta de que seguramente -o eso me han dicho al menos- era lo mejor que podía pasar, no sólo para mí sino para casi todos los implicados, así que no logró llegar a tener la fuerza suficiente como para inspirarme. Y, a su vez, la alegría que me produjo la libertad de tener un mundo por delante lleno de hermosas posibilidades nuevas, al derrumbarse el sueño antedicho, tampoco llegó a ser tan potente, ya que ser libre es hermoso pero no a costa de ver romperse algo que deseábamos tanto como para entregar (casi) todo a cambio.
Así que ni tristeza ni felicidad fueron lo fuertes barra duraderas barra inspiradoras barra devastadoras como para sacar de dentro mío esas palabras que tanto ando buscando cual odre desesperado... esas palabras que me ahogan de a poco y me consumen por no poder ser expresadas. Como ven, no es de inspiración el problema sino de ausencia de palabras; y el puto cursor titila y titila y titila en actitud demasiado titilante como para que le tenga el mismo cariño que solía tenerle antaño, cuando éramos más amigos.
Si no extrañara tanto, si pudiera saber cuánta verdad hubo en el asunto, si algo me explicara por qué la crueldad, si olvidara en parte la felicidad que me producía, si supiera en quién puedo confiar y en quién no, si encontrara la forma de comenzar a dar vuelta la página, o si al menos alguien me lo escuchara en la forma en que necesito, podría hablar sobre ello, exorcizarlo y así encontrar la tan anhelada alegría (o tristeza) que me permita escribir... pero demasiados “nos” se me interponen cuando me le animo a los “sis”... y el cursor titila y titila y titila, y mi atribulada cabeza continua pensando de más, contemplando el titileo.
Entones, qué hacer con todo esto podrían preguntar ustedes... pues fácil también, como los de todo hijo de vecino que pone una verdulería con los fondos incautados por el corralito cavalliano, mis días transcurren en una ciclotimia de maniacodepresiones bastante difíciles de aguantar pero no lo suficiente potentes como para que de ellas salga algo creativo... y el puto cursor que titila y titila y titila noche tras noche sin el más mínimo indicio de tomar conciencia de ello y deponer su quisquillosa actitud.
Así durante dos meses... dos largos meses de titileo me fumé ya... dos meses de frustración por tener la valija llena de cosas para contar pero sin encontrar las palabras para hacerlo; ni sin el valor necesario para suicidarme como hiciera Deleuze cuando se enfrentó al mismo problema. Y los días pasaban y pasaban, y el cursor titila y titila y titila al comienzo de una página en blanco.
Y las ideas envejecen y se agolpan mientras titilamos juntos... él cursor y yo cursor... la gente se me amontona en el pasado no vinculante mientras las escenas van y vienen por un mar de impercepciones... cuántas mentiras se habrán dicho en mi nombre, cuántas verdades ocultas nunca saldrán a la luz... cuándo podremos deponernos o multiplicarnos... cómo dejar de añorar un futuro inverosímil pero reconfortante... quién pondrá fin a la estafa maestra realizada tan cochina y descuidadamente, desenmascarada incluso sin esfuerzo... quién se ensuciará así de feo las manos y pagará el precio de la traición de honestidad... y el cursor titila y titila y titila sin poder desarrollar alguna de las respuestas... y ahí están y no están y no sé si...
mi fiel y abnegada amiga Birutia. la turista de Olivares. un ghoul intrascendente. la tierna agresividad del mi. la libertad disfrazada de lila pánfilo. el demonio de La Boca. la heredera del trono. un verdulero lacaniano. mr. Hyde jugando a la mandanga. la tapa gastada de una Vogue antiquísima. el Eterno. la cabeza de un satélite. un histérico fantasma de las navidades futuras. la hormiguita viajera. y entre todos ellos bailando al compás, la moribunda abuela de los nietos de un payaso sin risa, que los abandona mucho antes de nacer. todos en mi mente disfrutando del sarao... y el cursor que titila y titila y titila sin poder contar nada de todo esto...
Cuánta sinceridad se habrá desperdiciado en noches de lejanía, cuánta fibra íntima se habrá entregado de más a la tiempstancia... si al menos la tristeza no se hubiera amesetado, o la alegría por fin ganara la mano aunque sea con un par bajo... pero no, sigo punto y no banca apostando a un pleno que no parece querer llegar... y titila y titila y titila, el cursor... por qué será que sigo jugándome al 5 si cada 2 por 3 sale 6, y mi viejo que nunca me hizo caso y continúa en su desoye sobre que la fortuna está en el primer 17 que vea... que mal ejemplo tuve a la final, demasiado femenina mi figura masculina, y demasiado masculina mi figura femenina... será por eso que terminé siendo un hermafrodita castrado y ligado (notarán que esto último no fue pregunta sino afirmación) que transcurre sus pasividades en un titila y titila y titila del cursor.
¿Usted qué dice, licenciado, debo creer que fue todo cierto y recordar con cariño el pasado... o alguien con mucho valor tuvo las agallas para jugar conmigo como si fuera una esquizofrénica boba, una trucha católica, un surcoreano taradopático o el tatuaje de mi primo-estrella que dice “mamá” en sus genitales?
Llevo meses intentando poetizar esa pregunta, o poematizar las posibles respuestas, o empoetizar las reglas del juego al menos... pero el cursor se la pasó en su titila y titila y titila... y no doy más, pensando cada vez con mayor fuerza que las promesas realizadas fueron un poco apresuradas... cómo se me apareció interesante entregar las únicas armas que tenía para enfrentar mi gólgota vida. Es que me quedé sin el pan y los cien volando... extrañando las palabras; ojala hubiera sido más canuto en el pasado, menos disparador de máximas bonitas o futuras célebres.
Tantas palabras dispuestas al pedo en frases ulterativas de la nada misma, que ahora que las necesito no encuentro su idiosincrasia, su estructura, su dialéctica, su pragmatismo, su desazón tan reconfortante... dónde estarás idioma, que me abandonaste hace ya tanto tiempo... si al menos me hubieras dejado con las facturas pagas podría mirar la tele y disfrutar de algún reality medio nabo y aburrido, pero ni eso... y el cursor que titila y titila y titila al comienzo de una página en blanco de mi Word... y así durante dos largos meses, hasta hoy....................................